EL MAGICO ENCANTO DE LAS T.C.V.  RAYMUNDO GALVAO DE QUEIROZ

LA REALIZACIÓN “CONSCIENTE” DE TARJETAS MÁXIMAS ENTRE LAS DOS GUERRAS MUNDIALES Y EN EL PERÍODO DEL 2ºCONFLICTO MUNDIAL (1939-1945)  EURICO C. E. LAGE CARDOSO    
EL T.C.V., UN DOCUMENTO DE ÉPOCA  LUCIAN MILLIS
MATASELLOS DE PRIMER DIA  MANUEL MONTERREY MOLINA

LA TARJETA POSTAL  MANUEL MONTERREY MOLINA

Maximofilia y ATM’S   Juan M. Laynez RAMÍREZ
POSIBILIDADES TEMÁTICAS EN COLECCIONES DE MAXIMOFILIA  JOSÉ GARCÍA LÓPEZ

EL COLECCIONISMO Y LAS EXPOSICIONES  JOSÉ GARCÍA LÓPEZ
MI OPINIÓN  FRANCISCO VELÁZQUEZ BARROSO

LA CONCORDANCIA ENTRE EL SELLO Y EL MATASELLOS  MANUEL MONTERREY MOLINA

EL PUNTO 4.3 (CONOCIMIENTOS E INVESTIGACIÓN) DE LAS DIRECTRICES  JUAN ANT. CASAS PAJARES

PROCESO CRONOLÓGICO DE LA INCORPORACIÓN DE LA MAXIMOFILIA COMO CLASE INDEPENDIENTE EN LA F.I.P.  MANUEL MONTERREY MOLINA

LA CONCORDANCIA EN LA TARJETA MÁXIMA  MANUEL MONTERREY MOLINA
ATM’S ESPAÑOLES  juan M. Laynez Ramírez
EL ENCANTO DE LAS TARJETAS MÁXIMAS  SERGIO BERTI

LAS T.M. EN OTRAS RAMAS FILATÉLICAS  JUAN ANT. CASAS PAJARES

TARJETAS POSTALES QUE HAY QUE EVITAR EN LAS COLECCIONES DE MAXIMOFILIA   JUAN ANT. CASAS PAJARES
LA MAXIMOFILIA Y LOS SELLOS SETENAT  ANTONIO CABRAL REGO

20 ANIVERSARIO JUAN ANT. CASAS PAJARES
MAXIFRANCE 2005: CAMPEONATO EUROPEO DE MAXIMOFILIA  NICOS RANGOS
A PROPÓSITO DEL REGLAMENTO DE MAXIMOFILIA  SALVADOR LUNA GÁLVEZ
MODERNOS SIGNOS DE FRANQUEO  JUAN M. LAYNEZ RAMÍREZ
 

EL MAGICO ENCANTO DE LAS T.C.V.

RAYMUNDO GALVAO DE QUEIROZ

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 6 – JUN. 1994)

 
 

Antes, mucho tiempo antes, de convertirme en un maximofilista, cuando sólo la filatelia ocupaba mi atención, yo ya tenía una admiración profunda, un respeto casi religioso a las tarjetas postales, los T.C.V. me pasaban desapercibidos.

Para los no iniciados, es conveniente explicar que T.C.V., o “timbre coté vue” es el ancestro de la tarjeta máxima. Era una tarjeta postal como otra cualquiera en la cual el remitente en vez de colocar el sello en el sitio apropiado, lo adhería en el lado de la ilustración. Y para que el personal de Correos no impidiese el envío, los expedidores escribían las iniciales T.C.V., o, incluso, señales indicativas de que el sello se encontraba por el lado opuesto. Se diferenciaba de la actual tarjeta máxima, primero porque no había una preocupación por elaborar una pieza filatélica y después porque no presentaban las imprescindibles concordancias.

Se puede decir que fue la coincidente existencia de una primera concordancia, la de lugar, encontrada en muchas T.C.V. la que despertó la curiosidad de los coleccionistas, de ahí surgió, obviamente mejorada, la tarjeta máxima, tal como hoy la conocemos.

La verdad es que, por razones inexplicables, siempre consideré a los T.C.V. como piezas oriundas de otro mundo, ejemplares distanciados, huidos de las rígidas normas de nuestro mundo cotidiano.

Como toda la gente –supongo- los imaginaba provenientes de un pozo oscuro de la tierra, conducidos por manos misteriosas.

También como todo el mundo, por pensar que fueran una infracción de las normas postales, los tenía como héroes, seres capaces de discurrir incólumes por toda la malla inflexible de las Administraciones Postales. Esta capacidad, por sí sola, les confería, según mi opinión, una aureola de misterio, una luminosidad particular, llama capaz de, cada vez más, encender mi admiración. Así, al poco tiempo, fui revistiéndolos de una cierta magia, de un hálito de inexplicable poder de seducción.

Reconozco que mucha de esa fascinación era, y es, proveniente del no entendimiento de ciertos detalles.

Nunca entendí, por ejemplo, cómo simples letras, palabras sueltas, ideogramas e indicaciones tan sucintas fueran capaces de enternecer, de ablandar el sentido disciplinar de los empleados de Correos, hasta el punto de que dejaran pasar, obliterándolas, esas piezas atípicas, extraordinarias pero, decididamente, fuera de los patrones establecidos.

Y nunca enjuicié, tampoco, cómo le fue posible al personal de Correos, en regiones tan dispersas, con hábitos y costumbres tan diferentes, sometidos a reglamentos distintos, entender de primera vez, que las iniciales T.C.V. y otras señales, significaban decir que el sello estaba puesto en lado inverso de la postal.

Es sabido que los remitentes de T.C.V. no eran movidos por cualquier sentido de coleccionismo, pero menos de cuño filatélico. De otra parte, si provenían, como algo aislado, en la mayoría de los casos, de turistas, ¿cómo, entonces, explicar el hecho de que usasen las mismas señales, estuviesen en Italia o en Mozambique? ¿Qué fuerza o coincidencia era ésa, de qué artificio se valía para que pareciese una sola persona, omnipresente, ocupando al mismo tiempo dos lugares en el espacio?

Un simple vistazo al cuadro adjunto, elaborado a partir de T.C.V. de nuestra propiedad, es capaz de mostrar que indicaciones idénticas fueron usadas en Indochina y en Francia o en Bélgica y Estados Unidos.

Entre otras cosas, yo acreditaba que partiendo de donde partiesen, de Marruecos, o de la India, de Turquía o de Italia, todos los T.C.V. vencían impávidos distancias, sin ningún obstáculo en sus caminos.


LA REALIZACIÓN “CONSCIENTE” DE TARJETAS MÁXIMAS
 ENTRE LAS DOS GUERRAS MUNDIALES Y EN EL PERÍODO

DEL 2º CONFLICTO MUNDIAL (1939-1945)

EURICO C. E. LAGE CARDOSO

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 7 – DIC. 1994)

Fue en el período que discurrió entre las dos guerras, cuando algunos cartófilos comenzaron a hacerse, a propósito, de creaciones propias, así como de otras conseguidas a través de la correspondencia con el extranjero, a medida que iban apareciendo sellos adecuados para sus creaciones. La heroica travesía aérea del Atlántico Sur por Gago Coutinho y Sacadura Cabral en 1922, del que se conmemoró el primer aniversario con una emisión de sellos el 30.03.23; los Juegos Olímpicos de París; las catedrales y otros monumentos belgas en 1928 (por ejemplo, la Catedral de Santa Gúdula, en Bruselas); las lindísimas series portuguesas “Independencia”, de 1926 (por ejemplo, Filipa de Viena armando caballero a los hijos); de 1927 (por ejemplo, Gonçalo Mendes de Maia); y de 1928 (por ejemplo, Matías de Alburquerque, el heroico vencedor de la batalla de Montijo en 1644) y otras series de varios países europeos y americanos, constituyeron un material importante e interesante para esas realizaciones, que se iban haciendo en número cada vez mayor y en la medida en que aumentaban los amantes de la nueva modalidad.

Y así, como una bola de nieve, se fueron, poco a poco, constituyendo y desenvolviendo esas embrionarias colecciones, ya de sellos, ya de tarjetas postales ilustradas, para dedicarse con ahínco a la nueva modalidad.

Como dice el coronel G. de la Ferté, en los años 30, las colecciones se “deslizaron”, insensiblemente, de las manos de los cartófilos a las de los filatelistas. Como opina el ingeniero António Furtado, podemos afirmar que las colecciones “pasaron”, como por encanto, de las manos de los filatelistas a las de los maximofilistas.

Llegamos así, a los últimos años que precedieron al inicio de la Segunda Guerra Mundial, con la maximofilia sólidamente establecida, basada en reglas sancionadas por unos y por otros, y aún hoy seguidas por los clubes especializados y por la mayoría de los realizadores particulares. Merecen especial mención los artículos largamente documentados que entonces se publicaban con regularidad en las revistas “España y América”, de Barcelona, “Le libre échange”, de Verviers (Bélgica) y “Trait d’Union Maximpahile”, de París.

Del pionero de la Maximofilia, ingeniero António Furtado, son también las palabras que siguen, en las cuales están bien patentes el interés, el entusiasmo, la verdadera pasión con la que se dedicó desde joven hasta el final de sus días, a la maximofilia, en un período de tiempo que duró casi setenta años, que se inició durante sus viajes por Europa, cuando ni siquiera todavía, aquel término existía en el vocabulario de nuestra modalidad: “De 1922 a 1939 visitamos, regularmente, casi todos los países de Europa y tuvimos entonces el inefable placer de contactar personalmente con todos nuestros corresponsales repartidos por esos países, habiendo verificado que los mejores conjuntos de T.M. se situaban entonces en España, Francia, Bélgica, Alemania, Polonia, Estonia (entonces independiente), Checoslovaquia y Grecia. También sabíamos que existieron grupos importantes en Estados Unidos, México, Colombia, Brasil y Argentina. Y de estos países y de Portugal, donde existe, naturalmente, el mayor número de T.M. realizadas antes de 1939, no todas felices, es cierto, pero un gran número revelando, por parte de sus realizadores, el mayor cuidado en escoger la tarjeta postal, en la colocación del sello y su obliteración, de forma que el conjunto resultase verdaderamente artístico y digno de llamar para ellos las atenciones generales.

Aunque muchos de esos coleccionistas establecían permutas entre sí,sus esfuerzos se realizaban aisladamente. Estos cambios conducían a una mayor cantidad y mejor calidad de sus colecciones. Esos esfuerzos disminuyeron considerablemente su intensidad, como es obvio, durante la Segunda Guerra Mundial, pero sólo en el capítulo de permutas, por dificultad y deficiencia de las comunicaciones, ya que seguían haciéndose realizaciones personales; cada uno proseguía en sus respectivos países con todo entusiasmo”.

El coronel G. de la Ferté nos habla, además, de Luxemburgo, Suiza, Turquía y Egipto, como países que realizaron, primero como algo fortuito y, después, conscientemente, “piezas” en los que los tres elementos eran concordantes.

Continúa diciendo G. de la Ferté que fue más o menos durante los años del segundo conflicto mundial, cuando numerosos maximofilistas, que hoy ocupan lugares predominantes en sus países en esta rama del coleccionismo, comenzaron, realmente, a juntar, clasificar, ordenar y estudiar las T.M..

Las opiniones son divergentes en cuanto a los períodos en que debe dividirse laMaximofilia. Así, para Claude Bonin, el período anterior a 1930 agrupa a los “precursores”; de 1930 a 1940 lo llama el “período clásico”; el “período semi-moderno” abarca el período de 1940 a 1945, y el “período moderno”, de 1945 a nuestros días. Para el coronel G. de la Ferté, el “período moderno” transcurre desde 1930 hasta nuestros días. Nosotros preferimos no marcar períodos rígidos y dar a conocer, tal como lo hicimos, la evolución de la maximofilia conforme nos aclaró, en su prosa fluida, el ingeniero Antonio Furtado en la célebre conferencia que pronunció en el Clube dos Fenianos, en Oporto, en 1961, más tarde repetida en Luanda, con ocasión de la VIII Exposición Filatélica Nacional, realizada en 1970, en la capital angoleña.

LA MAXIMOFILIA EN EL PERÍODO POSTERIOR

A LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Después del término del segundo conflicto mundial, podemos preguntarnos: ¿Cómo se ha desarrollado hasta hoy la Maximofilia en los países que le han dedicado una especial atención? Según lo que hemos leído, por los testimonios orales de grandes responsables de la maximofilia, por el contacto frecuente que mantuvimos con el mayor maximofilista portugués de todos los tiempos y uno de los mayores del mundo, el ya citado ingeniero Furtado, podemos responder, sin temor a equivocarnos, que el desarrollo de la Maximofilia en los últimos cuarenta y siete años, fue extraordinario y su aceptación, en todos los niveles, un hecho que nadie de buena fe rehusará contestar, incluso sus detractores, que aún los hay, por no querer “rendirse” a la evidencia, en lo que concierne al incremento de esta disciplina filatélica, cuyo coleccionismo reciente tiene raíces casi centenarias.

En breve síntesis, vamos a apuntar los hechos más importantes que contribuyeron, sin duda, a que la Maximofilia se haya impuesto, aproximadamente, en la segunda mitad de nuestro siglo: Las asociaciones de maximofilia creadas en varios países; la redacción, a partir de 1946, del estatuto de la T.M. en Francia; la inclusión de T.M. en colecciones temáticas de sellos que fueron presentados en exposiciones locales y hasta nacionales; la realización de certámenes exclusivamente de Maximofilia; la expansión de la literatura puramente maximofílica; los artículos en la prensa filatélica sobre esta modalidad; la publicación de revistas de las asociaciones que se fueron fundando; la promulgación de un nuevo “Estatuto de la T.M.” por la Federación de Sociedades Filatélicas Francesas, en 1963;  la verdadera cooperación y entendimiento internacional entre maximofilistas de todos los países, ya por contactos directos, ya a través de asociaciones especializadas donde están afiliados; la propuesta de admisión de la Maximofilia como clase independiente, presentada en el Congreso F.I.P. de Budapest, en el año 1971; los simposios de Maximofilia realizados en Bucarest (1974), en París (1975) y en Milán (1976); la creación en el seno de la F.I.P. de una subcomisión de Maximofilia ligada a la comisión F.I.P. para las colecciones temáticas, a título temporal; el Congreso de la federación Internacional de Filatelia, en Ámsterdam, en el año 1977. Así, fue reconocido un comienzo de vida propia con la elaboración del Estatuto Internacional de Maximofilia (salido de los tres simposios antes referidos), que culminó una lucha de varios años. Finalmente, dos hechos que no pueden dejar de ser mencionados, por haber sido, indudablemente, decisivos para que la modalidad se impusiese definitivamente: En 1978, en el Congreso de la F.I.P., en Praga, el presidente del órgano máximo de maximofilia, Dr. Stibbe, propuso que fuese admitido el principio de la Clase de Maximofilia, de forma facultativa, lo que fue aprobado. Se habían vencido ya “duras batallas”, vislumbrándose, muy en breve, el final de la “guerra”, con la victoria de la Maximofilia, lo que vio, efectivamente acontecer en 1980, en el Congreso de la F.I.P., realizado en Essen, en la ex República federal Alemana, en el que fue concedida la total independencia, con la transformación de la subcomisión en comisión. Nuestra modalidad había obtenido vida propia, pasando a ser tratada en el mismo plano de igualdad en relación con las restantes especialidades de la Filatelia.


EL T.C.V., UN DOCUMENTO DE ÉPOCA
LUCIAN MILLIS
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 11 – DIC. 1996)

 


Tanto los mayores como los jóvenes conocen el valor de las “joyas de familia”, pequeñas obras de arte, conservadas y transmitidas de una generación a otra. Ellas representan nuestro pasado, y sin pasado no podemos explicar el presente.

Pocos artículos han aparecido estos últimos años, en las revistas de las asociaciones de maximofilia, que traten de las T.C.V., que, personalmente, los considero como una reliquia del pasado pre-maximofilista, una “joya de familia”.

Pienso que debería ser considerado con seriedad por los nuevos socios y los simpatizantes de nuestras actividades.

Israel es un país sin tradición maximofílica, pero muchos coleccionistas y peregrinos de Europa han dejado sus huellas filatélicas durante sus viajes a través de Holy-Land (pre-Israel), en las primeras décadas del siglo XX.

Un T.C.V. enviado mediante el correo turco (fig. 1) tiene el matasellos de la ciudad de Tiberiade (Tiberias, con la fecha 7-9-09 y fue recibido en Huy –Nord- Bélgica, el 2 oct. 1909). Este matasellos turco fue usado desde el 21-10-1902 hasta el 28-03-1917. La ciudad tenía entonces menos de 10.000 habitantes.

Bajo la ocupación turca, hasta 1914, Francia tenía oficinas postales que funcionaban de una manera independiente, en Jaffa, Jerusalem y Haifa. Un interesante T.C.V. (fig. 2) fue enviado por el correo francés de Jaffa con destino a Jerusalem. Puede verse el matasellos JAFFA/10/DEC/04 PALESTINE sobre el sello francés de 1 c. (LEVANT).

Los servicios postales turcos continuaron funcionando hasta la ocupación británica en diciembre de 1917.

En la fig. 3 se puede ver un T.C.V. enviado desde Tunis (regence de Tunis) en 1904. El soporte utilizado, en el que aparece una joven hebrea, tiene un particular interés para los coleccionistas israelíes que estudian las diferentes comunidades.

De esta manera, un T.C.V. puede ser importante no solamente por su aspecto histórico-maximofílico, sino también para el estudio del matasellos o del elemento cartófilo. Ejemplares semejantes pueden ser vistos, hoy día, en las colecciones de historia postal o de temática, pero sin ser presentadas las tangentes maximofílicas.


MATASELLOS DE PRIMER DIA
MANUEL MONTERREY MOLINA

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 15 - DIC. 1998)

Venimos observando con bastante frecuencia, la tendencia casi obsesiva por conseguir tarjetas máximas con el matasellos de Primer Día de Circulación del Servicio Filatélico de Correos de Madrid o Barcelona, u otras estafetas postales, con el pleno convencimiento de que se adquieren piezas de auténtico valor filatélico. Este erróneo criterio tan extendido, nos mueve a aclarar un problema que debe ser conocido por todos los aficionados a la Maximofilia.

Hemos de significar, que el matasellos de Primer Día de Circulación es uno más de los que anulan el sello del soporte, sin ningún privilegio especial respecto a otros, aunque, por supuesto, con preferencia sobre los demás, pero siempre que cumpla las normas de concordancia de lugar impuestas por los Estatutos Internacionales de Maximofilia.

La idea de considerar como óptimas aquellas tarjetas máximas con matasello de Primer Día de Circulación de Madrid (el que más se prodiga), es algo que no tiene sentido y que la práctica ha pretendido imponer, en contra, lógicamente, de los principios más elementales de concordancia o analogía que desde siempre ha habido que observar en cualquier realización.

En la obra  “MAXIMOFILIA”, de nuestro llorado amigo Gregorio Sierra Monge, se refiere a este asunto en los siguientes términos:

“La obliteración ‘Primer Día’, aunque sea bonita, de no establecer perfecta concordancia, unísona, resultante con el conjunto sello-tarjeta, salvo la hecha en Madrid, debido a la práctica, quiérase o no, ha establecido costumbre y la resignación implica aceptación tácita, en caso normal, tan poco cuidada operación, nos conduciría solamente a una tarjeta recuerdo. En este sentido, cabe señalar un caso singular: El Vaticano suele obliterar”Primer Día” con el ordinario y al dorso de la máxima estampa el especial”.

Lamentamos de veras no compartir esta opinión; y basamos nuestro criterio en que ni la costumbre y, mucho menos, la resignación, puede transgredir las primordiales y básicas normas internacionales –en las que España está incluida- de la Maximofilia, cuyo fundamento esencial es la concordancia de los elementos que componen la pieza, sin que pueda concebirse una tarjeta máxima que no cumpla estrictamente este imperativo requisito, imprescindible para concurrir a cualquier exposición filatélica cuya organización esté vinculada de alguna forma a la Federación Internacional de Filatelia (F.I.P.).

Veamos algunos ejemplos gráficos:

FIGURA Nº 1.- Tarjeta de la Basílica de Covadonga, matasello de Primer Día de Oviedo del 8 de septiembre de 1983 y sello conmemorativo de la Autonomía de Asturias. No es tarjeta máxima porque la Basílica de Covadonga no está en Oviedo, sino en Covadonga. No existe concordancia de lugar.

FIGURA Nº 2.- Matasello ordinario de la Estafeta de Correo de Covadonga, año y medio después de la puesta en circulación del sello. Es Tarjeta máxima porque hay perfecta concordancia entre los tres elementos de la misma.

FIGURA Nº 3.- Tarjeta de la Catedral de Ceuta, con matasello del Servicio Filatélico de Correos de Madrid, con fecha 9 de noviembre de 1983. No es tarjeta máxima. Falta de concordancia de lugar.

FIGURA Nº 4.- La misma tarjeta anterior pero con matasello ordinario de la Oficina de Correos de Ceuta, con fecha del primer día de circulación del sello. Excelente tarjeta máxima.

Queremos finalmente llamar la atención a los coleccionistas sobre realizaciones privadas de tarjetas emitidas en Francia con matasello de Primer Día concordante con el sello y la ilustración del soporte impreso en seda, como se representa en la FIGURA Nº 5. Estas tarjetas, además de no tener una ilustración mayor del 75 % de su superficie, no cumplen lo establecido en las vigentes GUIDELINES (F.I.P.), apartado 3.2, al referirse a la tarjeta postal, y por tanto, no son tarjetas máximas, se trata simplemente de tarjeta recuerdo. He aquí el texto al que hacemos alusión:

“...No pueden ser utilizadas para la realización de tarjetas máximas: encolados, recortes, fotografías privadas sobre papel, fotocopias, montajes y dibujos privados realizados especialmente para la emisión del sello.”.


LA TARJETA POSTAL
MANUEL MONTERREY MOLINA

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - JUN. 2000)

Como todos los coleccionistas saben, una T.M. está constituida por tres elementos concordantes entre sí, el sello, el matasello y la tarjeta postal. De los referidos elementos, dos de ellos –sello y matasello- tienen carácter postal y, por tanto, oficial; y el tercero –tarjeta postal o soporte- es una aportación privada del coleccionista para la realización de la pieza maximofílica. Las postales, pueden ser adquiridas en los comercios especializados, o bien, imprimiéndolas el propio realizador una vez conocido el motivo del sello, siempre que dicho motivo exista con anterioridad a la fecha de emisión del sello. En bastantes ocasiones, los soportes a los que podamos tener acceso presentan dificultades para la realización de una buena T.M., bien porque el fondo de la ilustración es oscuro, evitando así la visibilidad de la leyenda del matasello, porque su superficie está plastificada y no permite la absorción de la tinta del matasello, al tiempo que impiden una perfecta fijación del sello. Cuando se presentan estos casos, lo ético es renunciar a la realización pretendida, pero la picaresca, siempre expectante para lograr lo que por los cauces imperativos no se puede conseguir, recurren a astutas tretas para lograr sus propósitos, llevando consigo la duda y el confusionismo a los coleccionistas.

Las directrices para la valoración de las participaciones de maximofilia en las exposiciones F.I.P. (GUIDELINES), en uno de los párrafos de us artículo 3.2, al referirse a la tarjeta postal, dice textualmente:

“No pueden ser utilizadas para la realización de una tarjeta máxima, encolados, recortes, fotografías privadas sobre papel, fotocopias, montajes y dibujos privados realizados especialmente para la emisión del sello.”

Estas directrices fueron aprobadas en el Seminario de la Comisión F.I.P. de maximofilia celebrada en París durante los días 13 y 14 de octubre de 1995, y ratificadas por el Bureau F.I.P. de maximofilia en Estambul (Turquía), el 5 de octubre de 1996.

Haciendo caso omiso a la normativa expuesta, hemos podido observar entre otras muchas, las piezas que pasamos a comentar:

FIGURA Nº 1.- Tarjeta de alto brillo, etiqueta adhesiva circular blanca y sello de Bélgica pegado entre dicha etiqueta y la postal. Matasello que no toca el soporte. Postal comercial.

FIGURA Nº 2.- Tarjeta oficial de las Naciones Unidas, con soporte mate, impresa ex profeso para la realización de una T.M., aclarando el fondo oscuro de la imagen con la forma del matasello para obtener posteriormente una perfecta nitidez de la cancelación.

FIGURA Nº 3.- Soporte de semi brillo, impreso sin descolorar, pero dejando el espacio a ocupar por el sello y el matasello totalmente mate, efecto que se ha conseguido bien en la imprenta o aplicando con posterioridad algún líquido abrasivo que elimina el brillo. Se trata de una tarjeta oficial de Suiza.

FIGURA Nº 4.- Soporte entero postal del Correo de Australia, utilizando la misma técnica que la de la figura nº 2.

FIGURA Nº 5.- Tarjeta mate impresa por “Les Maximaphiles Belges” descolorando totalmente un círculo a ocupar posteriormente por el matasello, una vez adherido el sello. Se recurre a este método para conseguir una leyenda clara del matasello por tener el fondo de la imagen muy oscuro.

En la reunión de la Comisión F.I.P. de Maximofilia celebrada en Milán, el 30 de octubre de 1998 con motivo de la Exposición Mundial de Filatelia, se debatieron entre otros asuntos de interés, el caso que estamos tratando. El Sr. J. Wolf, de Luxemburgo, Director F.I.P. de Maximofilia y Jurado Internacional de la especialidad, afirmó que las “manchas” blancas o redondas más claras impresas previamente –caso que nos ocupa- no pueden ser admitidas en una colección. También el Sr. Nicos Rangos de Chipre, Vicepresidente del Bureau F.I.P. de Maximofilia, comentó que era una falta de respeto a nuestras directrices al ser manipuladas previamente de una forma lamentable los soportes del conjunto. A nuestro juicio, se trata de una “mutilación” intencionada, con un total desprecio a las normas establecidas, sobre uno de los elementos más representativos y bellos de una pieza maximofílica, como es la tarjeta postal, y por tanto reprobamos su utilización.

El hecho de eliminar en lo posible el plastificado o brillo de una tarjeta postal adquirida en el comercio, lijando una parte de la superficie, no debe de ninguna manera considerarse como una previa manipulación, ya que no se intuye una premeditada alteración de lsoporte destinado a la posterior realización de una T.M..


Maximofilia y ATM’S

Juan M. Laynez RAMÍREZ

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 18 – JUN. 2000)

 

La proliferación de etiquetas adhesivas para franqueo, o como algunos gustan también denominar sellos adhesivos de valor variable, en nuestro servicio de correos nos ha hecho desviar la vista hacia esta modalidad de franqueo que, quizás muy a pesar de la casi totalidad de los filatélicos, está ganando cada vez más adeptos en nuestro país.

Nos referimos a los ATMS que vienen franqueando gran parte de la correspondencia española desde que se difundiera su uso a partir de su publicación en el Boletín Oficial de Correos de fecha 27 de marzo de 1992.

De sobras se conoce que la propagación de balanzas franqueadoras ha relegado al sello de correos a un papel secundario a la hora de franquear envíos.

Sin lugar a dudas son numerosos los inconvenientes que nos puede deparar el coleccionismo de ATMs, y consecuentemente su uso en la confección de Tarjetas Máximas. El primero, y quizás más importante, viene dado por su impresión térmica, que les hace fácilmente degradables.  Cualquier fuente de calor, o simplemente el paso del tiempo, puede llegar a deteriorarla en gran medida, Así pues nos encontramos con un serio problema de conservación y manipulación.

Sus diseños han venido siendo de un gusto un tanto dudosos, si bien éstos han mejorado sensiblemente en algunas de las emisiones que durante los dos últimos años han visto la luz.

Por el contrario, y como aspecto en cierto modo positivo, la continua proliferación de emisiones que están viendo la luz, sobre todo en los últimos años, nos abre una nueva ventana para poder confeccionar gran variedad de Tarjetas Máximas.

El número de emisiones supera ya la treintena, a la que habría que añadir algunas variedades existente en al menos dos de estas series (Cornamusa – 1ª emisión- y Literatura), en las que los diferentes fabricante produjeron estas etiquetas con unas características propias fácilmente identificables.

La emisión de estas etiquetas viene originada algunas veces por la negativa de la Comisión de Programación de Emisiones de Sellos y demás Signos de Franqueo a emitir un sello con el motivo solicitado por alguna entidad, con lo que se ofrece la no siempre despreciable alternativa de ATM.

En muchos de estos casos la celebración del motivo que conmemora la etiqueta emitida lleva consigo la emisión de cancelaciones especiales con lo cual favorece la confección de cualquier tarjeta máxima.

Lamentar quizás el escaso interés que por el momento ha demostrado el Servicio de Correos en presentar un calendario de emisiones comunicando su Primer Día de Emisión Oficial, al igual que ocurre con los sellos propiamente dichos.

Debido a que los ATMs permiten que se les pueda aplicar cualquier valor facial, es aconsejable que, para la confección de una tarjeta máxima, ésta se franquee con algunos de los valores de la serie básica vigente en el momento de su cancelación, o que la etiqueta lleve impresa al menos la tarifa mínima en vez de cualquier tarifa simbólica.

NOTA: Las T.M. que acompañan este artículo son realizaciones de Francisco Velázquez Barroso


 

POSIBILIDADES TEMÁTICAS
EN COLECCIONES DE MAXIMOFILIA

JOSÉ GARCÍA LÓPEZ
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 20 - jun. 2001)

Los muchos años de contacto con más de doscientos socios sobre sus colecciones de tarjetas máximas, me han permitido conocer muchos errores, sobre todo en los principiantes, al decidir el coleccionismo de determinadas temáticas.

Una de las bases fundamentales en la decisión de comenzar una temática es no confundir las posibilidades de la maximofilia con las de la filatelia temática. Ésta tiene un campo mucho más amplio, ya que permite emplear gran variedad de documentos postales y filatélicos, como los sellos, enteros postales, hojitas bloque, cartas prefilatélicas, pruebas, etc.. Pero la maximofilia no permite otro elemento que la propia T.M., que como sabemos se compone de los tres elementos, sello, tarjeta y obliteración concordantes. Sin ellos no puede haber T.M. y, a veces, dadas las especiales características de determinados sellos, se hace imposible realizar una T.M. por no ser factible disponer de soporte-tarjeta adecuado.

La decisión de comenzar una colección temática en maximofilia debería estar precedida del convencimiento de que exista una gran cantidad de piezas que faciliten con el tiempo, conseguir una buena y abundante colección. Esta amplia colección permitiría seleccionar, en su día, las mejores piezas para presentarlas en exposiciones competitivas. Para tener una colección con aspiraciones hacen falta, cuando menos, cinco cuadros, que se componen de 80 láminas, y que equivalen a 160 piezas; y cuando se ha alcanzado calificación suficiente para una exposición competitiva nacional e internacional, hacen falta presentar ocho cuadros, que equivalen a 128 láminas, y que hacen un total de 256 piezas. Sé que algunos dirán que no tienen otras pretensiones que exhibirlas en exposiciones no competitivas, pero... ¿pueden estar seguros de no variar de criterio con el paso del tiempo y tener la ilusión de alcanzar mayores cotas?

Cuando no se hacen estos cálculos previos y se comienza una colección con una temática muy restringida o limitada, más temprano que tarde, nos damos cuenta de las pocas posibilidades que hay de encontrar piezas, con lo que nos embarga el desánimo y el abandono de la colección. Si ya coleccionar España en general, con T.M. antiguas se hace difícil, por no haber demasiadas piezas de verdadera calidad, puesto que al no existir una asociación oficial de maximofilia antes de 1985, muchos aficionados maximofilistas hacían sus propias realizaciones con más o menos acierto, ya que estaba extendido el erróneo criterio de que únicamente valían las T.M. con matasellos de P.D. de Madrid, nos encontramos con gran cantidad de pseudotarjetas máximas que no son admisibles. Unos sellos y tarjetas, por ejemplo de la Catedral de León, la Catedral de Burgos el Acueducto de Segovia o la Giralda de Sevilla, con obliteración de P.D. de Madrid ¿dónde tiene la concordancia de lugar exigida? Si encontrar una buena pieza es ya difícil para los muchos coleccionistas de España en general, huelga decir cómo será para aquellos que tratan de hacer colección exclusivamente de una temática de nuestro país, como pueden ser castillos, literatos, centenarios, Día del Sello, iglesias, pelota vasca, camino de Santiago, etc. Y apurando aún más, algunos socios me piden T.M. de sus provincias o de sus comunidades autónomas, pero ¿cuántos sellos tenemos para tal pretensión, si no hay siquiera para un solo cuadro, y de otras ni siquiera para cuatro láminas? A no ser que se quieran tener piezas solamente por mera curiosidad. Si es así, una curiosidad muy cara y difícil de satisfacer. Y si lo que desea es aumentar el material de su colección filatélica temática, no es aconsejable utilizar T.M. cuando existen sellos y obliteraciones muy diversas.

No es mi deseo desanimar a nadie, sino todo lo contrario, evitar el desánimo y el abandono del coleccionismo, aconsejando estudiar primero las posibilidades, antes de comenzar una colección, pues son muchos los que abandonan estas incipientes colecciones, después de emplear tiempo y dinero, cuando tropiezan con los inconvenientes reseñados. Para estas colecciones temáticas de un solo país se debería empezar por ver –por medio del catálogo- cuántos sellos se han emitido sobre tal temática, comprobando si existe número suficiente para una completa colección. El que exista igual número de buenas tarjetas máximas ya es otro capítulo. Salvo muy contadas excepciones, no son aconsejables en maximofilia las colecciones temáticas de un solo país por la escasez de material. Cuanto más universal sea la temática coleccionada, mayores posibilidades habrá de conseguir buen material y más variado.

 

 

 

NO SON TARJETAS MÁXIMAS

(la de la izquierda porque es la catedral de Burgos y el matasellos es de Madrid, la de la derecha porque el sello francés representa el ayuntamiento de Bruselas y el matasellos es de París. Con este sello no es posible la realización de una tarjeta máxima)


EL COLECCIONISMO Y LAS EXPOSICIONES
JOSÉ GARCÍA LÓPEZ
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - DIC. 2001)

 

Hay, esencialmente, dos clases de coleccionistas, tanto maximofilistas como filatelistas temáticos: Unos van recibiendo material hasta conseguir los cinco u ocho cuadros precisos para su participación en exposiciones competitivas, limitándose, posteriormente, a la consecución de mejores piezas que sustituyan a las más corrientes de su colección; y otros coleccionistas, entre los que me incluyo, que no ponen tope o terminación a su colección temática, ya que, además de tener a la misma una afición especial, consideran un reto conseguir cuantas piezas existentes, de sus faltas, sea posible, así como las novedades que se van emitiendo, no ya para “sustituir” a otras, sino para enriquecer la colección.

De nuestras más o menos extensas colecciones hacemos una selección del mejor material, como “exhibit”, para presentarla en exposiciones competitivas, siendo esta misma selección la que enviamos a las diferentes exposiciones comarcales y regionales, sean o no competitivas.

 La cuestión que aquí planteo es las escasas posibilidades que tenemos de exponer al público todo el material que con tanto sacrificio, tiempo y paciencia  hemos ido reuniendo, ya que por problemas de espacio y de aspirantes a presentar sus colecciones, nos vemos en la necesidad de enviar 3, 4 ó 5 paneles, que, por razones obvias, suelen ser siempre los mismos, ya que contienen las mejores piezas por su antigüedad, rareza, etc. Pero hay otras muchas piezas bonitas e interesantes para el público asistente a las exposiciones que no pueden exhibirse por la justificada limitación de espacio.

Si no imposible, es dificilísimo tener ocasión de poder exponer al público toda nuestra colección, compuesta de 200, 300 ó 400 hojas, cuestión que, supongo, nos agradaría mucho, para que los visitantes pudieran disfrutar examinando nuestra colección como nosotros disfrutamos al montarla y exhibirla.

Hay una fórmula de obviar esta imposibilidad, que no es nueva ni es mía, pero que puedo sugerir al que plantee este asunto, en el caso de no conocerla ya. Los que coleccionan algún país o temática tienen el “Guión” de la misma dividido en secciones por épocas cronológicas, o por motivos, como hechos históricos, industria, folclore, flora y fauna, transportes, personajes, etc., así como las temáticas tienen casi la misma estructura, ya que tales guiones están divididos en épocas, estilos, clases, etc.. Pues bien, podríamos convertir nuestras grandes colecciones en una serie de “mini” colecciones, sin romper la unidad, para poder presentarlas en las periódicas exposiciones no competitivas que se celebran en nuestras provincias o comarcas. Es decir, que aunque el guión sea el mismo, exponemos uno o dos apartados en cada ocasión, con lo que, siendo siempre la misma colección, es distinto el material exhibido. De esta forma podremos exponer toda la colección “entera” y evitaríamos la rutina de presentar siempre lo mismo, y que nuestra selección de material sea considerada “muy vista”.


MI OPINIÓN

FRANCISCO VELÁZQUEZ BARROSO

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - DIC. 2001)

 

Según los Reglamentos (art. 4.3) “En el caso de una personalidad originaria del país que emitió el sello, debe escogerse la obliteración de la localidad que tenga relación con el acontecimiento conmemorado, nacimiento, muerte, obra o aspecto de su actividad”. Hasta aquí todo claro, pero continúa el siguiente párrafo diciendo: “Cuando el sello es dedicado a un acontecimiento, la cancelación deberá ser hecha en la localidad que presente alguna relación con el mismo”. Quiere decir esto que si, por ejemplo, un sello conmemora el centenario del nacimiento de un personaje (Federico García Lorca, fig. nº1), se debe matasellar exclusivamente en la localidad donde nació (y no se admite la de su “muerte, obra o aspecto de su actividad”).

Pero yo pienso que si el sello no expresa tácitamente este acontecimiento (en el caso que nos trata, el centenario de su nacimiento, fig. nº 1), podremos hacer uso de la regla que admite las localidades del nacimiento, muerte o aspecto de su actividad (Pedro Muñoz Seca, fig. nº 2). Algunos piensan que debemos, en este caso, mirar qué nos dicen los catálogos, pero... ¿y si se contradicen? ¿Y si en el país emisor no existe catálogo? Para mí, el sello  (recordemos que somos filatelistas) es el que nos debe marcar el camino de los que debemos hacer, simplemente. 


LA CONCORDANCIA ENTRE EL SELLO Y EL MATASELLOS

MANUEL MONTERREY MOLINA

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - DIC. 2001)


Dada la gran importancia del asunto a tratar, queremos volver a insistir sobre la aclaración de conceptos que todo buen maximofilista debe siempre tener presente para la interpretación correcta de nuestros estatutos. Nos referimos a la adecuada concordancia entre el sello y el matasellos, para que el tema coleccionable quede lo suficientemente definido y sin temor a interpretaciones que conduzcan a dudas o confusionismo.

Con fecha 1 de junio de 2001 fue emitido en España, dentro del tema “Centenarios” un sello con valor postal de 0,24 euros (40 ptas.), dedicado al “IV Centenario da morte do Cardenal Rodrigo de Castro”. El sello representa, en primer plano un fragmento de la estatua orante del cardenal, obra de Juan de Bolonia, que se encuentra situada en una hornacina del altar del Colegio Nuestra Señora de la Antigua, justo encima del lugar donde está enterrado. En el fondo del sello aparece la fachada del colegio fundado por él.

Con motivo de esta emisión, se concedió a Monforte de Lemos (Lugo), un matasellos de cuño de primer día de circulación, ilustrado con una preciosa reproducción del motivo principal.

Del Cardenal Rodrigo de Castro Osorio no se conoce con exactitud su lugar de nacimiento, el 5 de marzo de 1523, sólo se sabe que realizó sus primeros estudios en Monforte de Lemos, y que falleció en Sevilla el 18 de septiembre de 1600, llevándose sus restos a Monforte de Lemos tres años después, llegando al colegio el 5 de noviembre de 1603.

La disposición de los tres elementos que componen la T.M. que reproducimos en la fig. nº 1 es francamente armoniosa y agradable, lo que da como resultado una pieza “triple” que sin duda llena de satisfacción al realizador.    

Como siempre, debemos atenernos a las Guidelines de la F.I.P. y recordar que el párrafo 5, apartado 3, artículo 4.3 (“Conocimientos e investigación”), dice concretamente: “Cuando el sello es dedicado a un acontecimiento, la cancelación deberá ser hecha en la localidad que represente alguna relación con el mismo”. En este caso, el sello está dedicado a conmemorar el IV Centenario de su muerte, que, como decimos más arriba, sucedió en Sevilla, y, por tanto, la cancelación debe ser inexcusablemente en aquella localidad.

La fig. nº 2 nos muestra la misma T.M. con matasellos ordinario de primer día de circulación de Sevilla (1-6-01), que “entra” sin discusión en el tema “Personajes”, y, sin embargo, la fig. nº 1 sólo puede ser admitida en el tema “Escultura”, ya que la estatua se encuentra en Monforte de Lemos.

En las referidas Guidelines F.I.P., en su artículo 3, apartado 3.1, párrafo 4, se comenta: “El sello (o la hojita de la que forma parte), no debe

sobrepasar una superficie superior a la cuarta parte del formato de la tarjeta postal”. En la fig. nº 3 observamos una T.M. de Hungría fechada en 1974, que debe ser admitida como pieza válida por ser anterior a las actuales Guidelines (1996), pero la mostramos como una realización que, con fecha posterior a 1996, no podría ser considerada como pieza maximofílica.

El Reglamento Especial para la Valoración de Participaciones de Maximofilia en las exposiciones F.I.P. (SREV) en vigor, en su artículo 3, apartado 3.2, párrafo 2, especifica: “No son permitidas las tarjetas que reproduzcan el sello en su integridad. Como prueba de este tipo de tarjetas, y, por tanto, no admitida, es la que reproducimos en la fig. nº 4; sin embargo sí lo son las que presentamos en las fig. nº 5 y 6, ya que cumplen con lo estipulado en las referidas normas.


 

EL PUNTO 4.3
(CONOCIMIENTOS E INVESTIGACIÓN)
DE LAS DIRECTRICES

JUAN ANT. CASAS PAJARES

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 – DIC. 2001)

 
Sin duda, el punto 4.3 (Conocimiento e investigación) de las DIRECTRICES/GUIDELINES es el punto más debatido por los maximofilistas, y más concretamente el párrafo dedicado a las T.M. de personalidades, que dice:

“En el caso de una personalidad originaria del país que emitió el sello, debe escogerse la obliteración de la localidad que tenga relación con el acontecimiento conmemorado, nacimiento, muerte, obra o aspecto de su actividad”.

Después de leerlo atentamente, tengo la sensación de que es muy claro y preciso.

Pero analicemos las siguientes piezas.

Después de estudiar las piezas en relación con el párrafo comentado, podemos observar que no todos los tienen muy claro:

En el caso de JORGE GUILLÉN, se conmemora el centenario del nacimiento y, aunque personalmente me guste más el matasellos de Primer Día Triple de Málaga, esta pieza no puede considerarse T.M. porque en Málaga no nació el poeta, sino en Valladolid.

Nuestro rey CARLOS I de España y V de Alemania, nació fuera de nuestro país, en Gante, y de las cuatro piezas, las realizadas con los sellos belgas y mataselladas en Gante, son T.M., la confeccionada con el sello de la hoja bloque de España no puede ser considerada T.M. en el tema de personalidades. Sí lo podríamos poner en un tema de pintura, ya que el cuadro de Tiziano está en el Museo del Prado, de Madrid.

         

         

De las tres piezas del poeta lusitano EÇA DE DE QUEIROZ, sólo la primera puede considerarse T.M., puesto que el sello con el que está realizada, conmemora el 150 aniversario de su nacimiento. Las otras dos piezas están realizadas con un sello que conmemora el centenario de su muerte, acaecida en paría en 1900, por lo tanto es imposible realizar una T.M. con este sello, ya que no falleció en una ciudad portuguesa.

Este caso se nos dio en España con la emisión del sello dedicado a celebrar el centenario del escritor granadino ÁNGEL GANIVET, que falleció en Riga (Letonia), en 1898, al arrojarse al río Dvina. Nuestra asociación no confeccionó ninguna T.M. porque incumpliría este párrafo del punto 4.3 de las GUIDELINES/DIRECTRICES.

Según se lee en dicho párrafo, puede ocurrir que un país que dedique un sello en conmemoración de la muerte de una de sus personalidades, si éste hubiera fallecido en otro país, no podría realizarse una T.M., y el país donde falleció si celebrara este evento sí lo podría hacer. Y este párrafo va mucho más allá, al no especificar ninguna fecha de realización, se da por hecho que muchas piezas que hasta 1996, fecha de su aprobación en Estambul, se consideraban T.M., ya no lo son, si al conmemorar la emisión del sello su nacimiento o fallecimiento la pieza se hubiera realizado en una localidad distinta a donde nació o falleció, según se conmemore, estas piezas no serán consideradas T.M..          


PROCESO CRONOLÓGICO DE LA
 INCORPORACIÓN DE LA MAXIMOFILIA
 COMO CLASE INDEPENDIENTE
EN LA F.I.P.
MANUEL MONTERREY MOLINA

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 22 - JUN. 2002)

1973

Munich.- Congreso de la F.I.P.

Figura entre los asuntos a debatir, la adopción de la maximofilia en las exposiciones internacionales F.I.P..

Se vota a mano alzada y es rechazada la propuesta por 14 votos en contra, 10 a favor y 1 abstención.

1976

Madrid.- Congreso de la F.I.P.

Por 20 votos contra 6, se aprueba encomendar a los comisarios F.I.P. la creación de una sección de Maximofilia.

1977

Ámsterdam.- AMPHILEX.- Congreso F.I.P.

Las colecciones de Maximofilia son reconocidas como colecciones filatélicas con sus propias reglas.

Creación de una Sub-comisión de Maximofilia provisionalmente dependiente de la comisión Temática F.I.P.

En la próxima exposición F.I.P. a celebrar en Praga habrá una sección de Maximofilia.

1978

Praga.- Congreso de la F.I.P.

El Presidente Stibbe (B) sugiere que la Maximofilia no puede ser admitida obligatoriamente en las exposiciones F.I.P.. El Congreso otorga 6 votos a favor de la propuesta y 18 en contra.

Como consecuencia de este resultado, el Dr. Stibbe (B) propone aceptar el siguiente compromiso: “En lo sucesivo, deberá figurar la maximofilia dentro de los reglamentos internacionales de la F.I.P., después de Temática, como: “Maximofilia provisional”.

Las distintas federaciones filatélicas designan a los siguientes comisarios para la maximofilia:

ARGENTINA: D. Algerio Nonis, BÉLGICA: D. André Sanders. BRASIL: D. Abelardo de Barrosis, BULGARIA: D. A. Strachiminov, CANADÁ: Sr. Killingbeck, COSTA RICA: D. Fred O’Neil, ESPAÑA: D. Ángel Sánchez Arévalo, FRANCIA: D. Gonzague de la Ferté, GRAN BRETAÑA: Sr. Hugen, GRECIA: D. Alex Kotopoulis, HUNGRÍA: D. Istvan Szekely, ISRAEL: D. Uri Shalit, ITALIA: D. Luigi Morera, LUXEMBURGO: D. Jos Wolf, PORTUGAL: D. Antonio Furtado y RUMANÍA: Dr. Néaga.

En esta ocasión, el Bureau provisional de la Sub-comisión de Maximofilia de la F.I.P., compuesta por los Sres. De la Ferté (F), Morera (I), Néaga (R), Szekely (H) y Sanders (B), se reunieron en Budapest el 5 y 6 de mayo y redactaron una moción destinada a los miembros de la F.I.P.. En ella se solicitaba: “Que las colecciones de Maximofilia fuesen juzgadas por especialistas en este tipo de colecciones”.

Las medallas otorgadas a la maximofilia serán inscritas con la mención “Maximofilia” y no “Temática”.

1980

La Sub-comisión de Maximofilia se reúne el 10 de noviembre en Essen (A), a fin de proceder a una renovación del Bureau, estando presentes los delegados de Alemania, Bélgica, Brasil, Francia, India, Italia, Luxemburgo y Rumania.

Se procede a la votación de los candidatos, siendo ésta como sigue:

Sr. De la Ferté (F), 14 votos.- Sr. Néaga (R), 13 votos.- Sr. Wolf (L), 13 votos.- Sr. Morera (I), 12 votos.- Sr. Sanders (B), 10 votos.- Sr. Kotopoulis (G), 7 votos y Sr. Szekely (H), 2 votos.

A la vista del resultado del escrutinio, el Bureau quedó constituido así:

PRESIDENTE: Sr. De la Ferté (F)

VICEPRESIDENTE: Sr. Néaga (R)

SECRETARIO: Sr. Morera (I)

MIEMBROS: Sres. Sanders (B) y Wolf (L)

No elegidos: Sres. Kotopoulis (G) y Szekely (H)

1981

Creación de una Comisión de Maximofilia, independiente de la Comisión Temática.


LA CONCORDANCIA EN LA TARJETA MÁXIMA
MANUEL MONTERREY MOLINA
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 23 - DIC. 2002)

 


De los tres elementos que componen una tarjeta máxima, el orden prioritario para la realización de la pieza filatélica es: el
sello, el matasellos y el soporte o tarjeta postal. Concretándonos exclusivamente al sello, éste puede contener uno o varios motivos, habiendo siempre entre ellos –caso de que sean más de uno- cierta relación o concordancia común de las imágenes. El sello que ilustra la figura nº 1 se emitió el año 2002 en la serie “Centenarios” para conmemorar el 175 aniversario del nacimiento en El Puerto de Santa María (Cádiz), en 1827, del Dr. Federico Rubio y Galí (y no el centenario de su fallecimiento en Madrid en 1902). En el referido sello aparece el propio personaje, fragmento tomado de un óleo del pintor Andrés Pastorino, que se encuentra en la Facultad de Medicina de Cádiz. A la derecho del mismo, se observan dos enfermeras que nos recuerdan que el citado facultativo fundó la Escuela de Enfermeras de Santa Isabel de Hungría. En la tarjeta, el sello va cancelado con matasellos ordinario de Cádiz, lugar donde se encuentra el cuadro, y único adecuado para poder incluir esta pieza en el tema “pintura”. Por el contrario, el mismo sello, con distinto soporte y matasellos de Primer Día de circulación de El Puerto de Santa María (Cádiz) –fig. nº 2- lugar de nacimiento del Dr. Rubio, se ha conseguido una perfecta tarjeta máxima que se podría incluir en el tema “personajes”. Si hubiéramos aprovechado también la imagen de la derecha del referido sello (enfermeras) con un soporte y matasello adecuado, podríamos haber logrado otra pieza del tema “medicina y/o afines”.

Hacemos estas consideraciones para exhortar a los coleccionistas a que aprovechen los efectos postales de motivos múltiples para realizar con un único sello, varias tarjetas máximas, ya que según los vigentes Estatutos Internacionales de Maximofilia, podemos obtener tantas realizaciones como temas ilustren el sello, siempre, por supuesto, que los elementos sean apropiados para el caso.

A propósito del sello que estamos comentando, hemos de advertir un pequeño error de impresión. Si observamos la imagen de la tarjeta postal de la pintura, el Dr. Rubio lleva los guantes en la mano izquierda, tal como figura en el cuadro original, y si hacemos un pequeño ejercicio de imaginación y ampliamos en su totalidad el fragmento del sello, observaremos que los guantes aparecen en la mano derecha, debido sin duda a haberse invertido la impresión de la imagen tomada de una diapositiva.




El segundo sello de la citada emisión de “Centenarios” está dedicado a conmemorar los cien años del nacimiento del poeta
sevillano Luis Cernuda, y aplicando lo expuesto anteriormente, hemos preparado dos T.M. de dos temas diferentes, uno de “personajes” , con la imagen del poeta y matasellos alusivo a Sevilla, de primer Día de circulación –fig. nº 3- y otra con la imagen de la Puerta del León de los Reales Alcázares de Sevilla y matasellos ordinario de dicha ciudad –fig. nº 4-. Ambos motivos figuran en el aludido sello.


ATM’S ESPAÑOLES
juan M. Laynez Ramírez
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 23 - DIC. 2002)

 


El motivo por el cual vengo a escribir este artículo viene motivado por la carta que en su día escribí a nuestro presidente D. Manuel Monterrey, y la contestación recibida. Mi planteamiento era que, aprovechando los bajos faciales con los que se pueden conseguir las emisiones españolas de ATM´s, y al igual que en su día se hiciera con la serie de 4 locomotoras, se podría continuar con las demás series que han venido apareciendo. La respuesta fue que no se ha continuado con este tipo de realizaciones debido en gran medida al gran número de críticas que recibió la confección de las mismas por parte de numerosos socios.

Desde que comenzaran a emitirse en nuestro país los ATM’s, o llamémosle pegatinas, he venido coleccionándolos como lo que son: SELLOS a todos los efectos. Quizás acostumbrado a las emisiones norteamericanas y sus múltiples ensayos y novedades en las nuevas emisiones filatélicas, o quizás porque también me considere temático y por lo tanto me da pie a conocer las múltiples variedades de emisiones mundiales en busca de mis piezas, mi postura ha sido desde un principio no menospreciarlas en lo más mínimo, ya que en definitiva no dejan de ser SELLOS, aunque con un formato diferente. En alguna ocasión los he denominado “sellos adhesivos de impresión térmica y valor variable”.
Pues claro que tienen varios o muchos defectos (conservación, impresión, etc.), y que gusta más el sello clásico dentado, hasta ahí estoy de acuerdo, pero no por eso hay que defenestrarlos; se les puede buscar su lado bueno y mirar un poco en positivo
.

Hay que considerar que, si al principio las emisiones españolas de ATM’s, teniendo en cuenta los diseños, eran de un gusto muy discutido, poco a poco han ido mejorando mucho y, actualmente se emiten series de medios de transporte (locomotoras, motos, coches, barcos de época) que pueden dar mucho juego si se contara con un buen soporte. Actualmente contamos con ATM’s emitidos con un diseño bastante propicio para la realización de tarjetas máximas. Valga como ejemplo las emisiones de España Turística, Gran Regata 2002, Naturaleza, Pintura, España 2000, Lorca, Félix Rodríguez de la Fuente, Cervantes, serie de seis Vírgenes, y otras tantas.

Desde un punto de vista pluralista, entiendo que haya socios a los que aún no les guste, y quizás nunca les llegue a gustar, pero deben tener en cuenta que, tal como se tratara en el Foro Postal de Madrid, esto va a ser en gran medida lo que nos va a depara el futuro. Ya se emplea el término “postfilatelia”. Obviamente, nuestra asociación no debe cerrarles las puertas a ese futuro, ya que tenemos que darnos cuenta de que la Maximofilia, al igual que ocurre con la filatelia, debe evolucionar.

Yo acepté esta evolución desde un principio, haciendo mis propias realizaciones; otros están entrando poco a poco (más vale tarde que nunca...), y otros, quizás nunca quieran aceptar los ATM’s, pero entiendo que estos socios y amigos no deben levantar un muro ante un hecho que es evidente, que también hay socios a los que nos gustan las tarjetas máximas confeccionadas con ATM’s.

No TODAS las tarjetas máximas confeccionadas por ASEMA son siempre del agrado de todos, así que insisto en que recapacitemos el asunto en cuestión y aprovechemos lo que de momento vamos teniendo, ya que puede ser que se cuando queramos “subirnos al carro” nos demos cuenta de que ha sido demasiado tarde.


EL ENCANTO DE LAS TARJETAS MÁXIMAS
SERGIO BERTI
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 24 - JUN. 2003)

 


El que escribe es un coleccionista de la Temática de Música, que utiliza las distintas oportunidades que ofrece el sello y los elementos que lo revalorizan, como, por ejemplo, los matasellos impresos en un sobre circulado, los sobres de Primer Día y las tarjetas máximas.

Estas últimas han sido, en todos los temas, la cara y la cruz de las colecciones.

Sabemos, en efecto, que hasta hace algunos lustros, las tarjetas máximas no estuvieron bien vistas en una Temática, porque el espacio que ocupaban en un hoja era muy grande y causaba la pérdida de espacio para las descripciones del tema, en lugar de la inserción de otras “piezas” más apropiadas para desarrollar determinado aspecto del tema.

Hoy, la restricción de las T.M. en las temáticas es mucho más reducida y en casi todas las colecciones importantes encontramos T.M. de gran valor, que revalorizan la colección. Es decir, está plenamente reconocido el valor filatélico y estético que le da a una Temática, ya que los detalles de las T.M. hacen que aumente y precise mejor la imagen que aparece en el sello, que tiene un espacio ilustrado menor.

Si partimos, además, de los primeros ejemplos de T.M. (que ya empezaron al final del siglo XIX, con rarísima concordancia entre la imagen del sello y la de la tarjeta) o de aquéllas de principios del siglo XX, creadas para conmemorar la desaparición de ciertos personajes (como la de Giuseppe Verdi, en la que todas las sociedades imprimían tarjetas de la época muy solicitadas por los coleccionistas) o para recordar algunos espectáculos y fiestas escenificados en el Teatro Scala de Milán o en el Gran Liceo de Barcelona, óperas líricas..., hacen que una colección específica de T.M. o que la inclusión de algunas T.M. en una Temática, tenga un especial “encanto” y le da un mayor valor estético a nuestra colección, a la vez que una mayor calidad al conjunto de las ilustraciones.

Las obliteraciones que respetan la concordancia con el sello y la ilustración de la tarjeta, elevan cada vez más la calidad de las tarjetas máximas y de la Moderna maximofilia. Hoy en día existen piezas de alta calidad que imprimen mayor valor a todos los temas de coleccionismo.

Si observamos algunas T.M. realizadas en los años 20 y 30, o en el período en el que aún no fueron completamente observadas las concordancias entre las ilustraciones de los sellos y las cancelaciones (como en el período entre los años 40, 50 y 60), podemos ver cómo las T.M. de estos años tienen aún el encanto de “documentos” de muy difícil adquisición, teniendo e cuenta que no todos los coleccionistas se preocupaban de preparar una colección fundamentada en estos elementos y, muchos menos, para incluir dichas piezas en una Temática, por lo que ahora estamos convencidos de que una buena colección de T.M. colma nuestro instinto coleccionista, incluso en las ocasiones en las cuales hubo un tiempo en que nuestras ideas temáticas no encontraban favorables opiniones entre quienes no consideraban las T.M. como “elementos postales-filatélicos”.


LAS T.M. EN OTRAS RAMAS FILATÉLICAS
JUAN ANT. CASAS PAJARES

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 27 – jun. 2004)


Otras ramas de la filatelia que acogen tarjetas máximas son la temática y la clase abierta (open class).

Entre los muchos comentarios que he escuchado por parte de los jurados temáticos destaco dos: no “abusar” y pocas y buenas. Traducido resulta que una colección temática no debe contener más de 3 ò 4 T.M.  y por supuesto piezas  antiguas. De entrada todo bien pues ellos son los que confeccionan sus reglas y en la que estoy de acuerdo que cuanto más antiguas y raras le dan más categoría a la colección.

Al contemplar colecciones temáticas de buena calificación hacia arriba, el que escribe se fija mucho en esas “escasas” pero magníficas T.M.. Lo que me llama mucho la atención es que la presentación de las T.M. en pocas ocasiones se exponen manifestando los conocimientos filatélicos y maximofílicos, como hacemos los maximofilistas. Incluso  he contemplado con  sorpresa que alguna que otra pieza no es una correcta T.M.. Esto ocurre también en la clase abierta donde se pueden exponer más cantidad de T.M. y en donde es muy importante diferenciar una verdadera T.M. de aquella pieza que no lo es y contiene una tarjeta postal, un sello y un matasello la cual se puede presentar por cualquiera de los tres elementos de la pieza que tenga relación con el tema tratado.

Como la temática y la clase abierta acogen todo tipo de piezas filatélicas e incluso la clase abierta piezas no filatélicas. Creo que es importante que los coleccionistas demuestren sus conocimientos filatélicos. En el caso de las T. M. los maximofilistas solemos consultar nuestras dudas.

En ocasiones he visto que se ofrecen en subastas piezas como T.M. que no lo son. Cuando se tenga duda, antes de comprar, es mejor consultar con coleccionistas expertos. Los jurados de maximofilia estamos en buena disposición de colaborar con jurados de otras ramas y con todos los coleccionistas  que lo soliciten


 

TARJETAS POSTALES QUE HAY QUE EVITAR

EN LAS COLECCIONES DE MAXIMOFILIA

JUAN ANT. CASAS PAJARES

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 28 – DIC. 2004)


En esta ocasión voy a tratar sobre la tarjeta postal pues se siguen viendo en algunas colecciones tarjetas postales que no se ajustan a la reglamentación vigente. Es importante seguir las recomendaciones de los jurados especializados en maximofilia para ir mejorando las colecciones.

Voy a mostrar y comentar algunas tarjetas postales que hay que evitar para realizar T.M. y  mostrar en las colecciones.

 

1 SAN FRANCISCO Y SAN ANDRÉS.
  
EL GRECO. MUSEO DEL PRADO.

A excepción de las postales anteriores a 1940, la ilustración deberá ocupar al menos el 75 % de la superficie.

La  ilustración de esta tarjeta postal presenta menos del 75% de la superficie. Se debe evitar. 

 

 

2 LANCE TAURINO.

La tarjeta postal debe presentar la mejor concordancia posible con el motivo del sello o con alguno de sus motivos en caso de fuesen varios.

La tarjeta postal muestra un lance taurino distinto al del sello. Se debe evitar.

 

OBRA DE JOAN MIRÓ

No son permitidas las tarjetas postales que reproduzcan el sello en su integridad.

La tarjeta postal reproduce en su integridad el sello. Se debe evitar.

 

 

 

4 AMIRAL DE COLIGNY.

No son permitidas tarjetas encoladas.

La ilustración de esta tarjeta está pegada a su superficie. Debe evitarse.

 

 

5 REMBRANDT.

No son permitidas tarjetas que representen montajes (más de una imagen).

Estas postales de ediciones Bourgogne se suelen ver en muchas colecciones. Muestran dos imágenes. Se deben evitar.

 

 

 

6 HUSKY. PERRO ESQUIMAL

No son permitidas las tarjetas manipuladas aclarando una zona o pegando un trozo de papel blanco para que se vea mejor el matasello.

En esta postal podemos ver como se ha aclarado una zona para que se pueda ver mejor el matasello. Se deben evitar. 

 


LA MAXIMOFILIA Y LOS SELLOS SETENAT
ANTONIO CABRAL REGO
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 29)- JUN. 2005

 

 

En 1987, los Correos de Portugal emitieron una serie de dos sellos conmemorativos del V centenario de la salida del navegante portugués Bartolomé Dias, con un valor facial de 25 escudos cada uno. El conjunto constituye una panorámica “setenat”.

El sello del lado izquierdo representa, en el fondo, un panorama de Lisboa, en la época de los descubrimientos, con la leyenda: “1487 – Bartolomeu Dias sale de Lisboa”. En el lado derecho, “1488 – Padrao dejado por Bartolomeu Dias en la costa africana”. Es semejante a los que este navegante fue dejando a lo largo de la costa durante su viaje hacia el sur. El representado en el sello en cuestión, tiene como fondo un mar encrespado, como imaginamos que fue la unión de los dos océanos, Atlántico e Índico.

La carabela, con las velas extendidas, ocupa los dos sellos, motivo por el cual, sólo en el conjunto de los dos, la misma se puede contemplar.

Bajo el punto de vista de la realización maximofílica, era imposible, según los Estatutos Internacionales de Maximofilia, que señalaban que en una T.M. sólo está permitido un único sello. Así, sólo se podría realizar una T.M. con el mapa de Lisboa antigua, con el sello del lado izquierdo y otro con el derecho, reproduciendo el padrao.

En la década de los 80 fue construida en los astilleros portugueses una réplica de la carabela usada por el navegante, que estuvo fondeada en el río Tajo, enfrente de la Torre de Belém. Esto permitió la realización de una bella y original fotografía y, consecuentemente, la impresión de una tarjeta postal ilustrada.

Al estudiar el asunto, verificamos que, según las reglas establecidas entonces, no sería posible una realización maximofílica. Con el conjunto de los dos sellos emitidos el 8 de noviembre de 1987, o sea, precisamente 500 años después de la salida de Bartolomeu Dias, realizamos la T.M. que reproducimos.

Fuimos duramente criticados por esta realización, pero las críticas doblegaron a nuestros argumentos. Cabe aquí recordar que, a pesar de todo, se imprimió gran cantidad de ejemplares, que se regalaron a todos los alumnos de las escuelas de la República Surafricana.

Los años fueron pasando y, actualmente, los Estatutos Internacionales ya contemplan una excepción a la regla, puesto que las imágenes representadas en los dos sellos diferentes forman una imagen única y completa. Es decir, nos fue dada la razón años más tarde.

El pasado 28 de junio fueron emitidos por los Correos de Portugal 2 hojitas con 16 sellos cada uno (4 series) de los peces espada azul y espada blanco, emisión Azores, con el logotipo W.W.F..

El grupo del pez espada azul, pez espada blanco, pez vela y espadarte son especies pertenecientes al grupo túnidos, que, en las lenguas inglesa y francesa, se designan marlín.

La migración de los atunes se constata a lo largo de la costa portuguesa y tiene como destino el Estrecho de Gibraltar, después de haber vivido en el Océano Atlántico se dirigen al Mediterráneo, donde desovan. A partir de finales de junio regresan al Atlántico, donde existen otras especies de la misma familia que se reproducen en los mares de Madeira, Canarias y las Azores. Después de la reproducción se dirigen hacia el norte, a Irlanda, de donde regresan en octubre, dada la baja temperatura de las aguas.

Son las especies más conocidas y codiciadas por los pescadores deportivos de “Big Game”. El apreciado asociado y amigo de la A.P.M., el prof. Manuel Vieira Gaspar, con residencia en las Azores, procedió a la impresión de las postales de deportes, editándolas el Núcleo Filatélico “O Milhafre” y a la realización maximofílica, usando el conjunto de sellos representativos de los peces espada azul y blanco, antes referidos, aplicando el conjunto con el matasellos de Primer Día de Ponta Delgada. Esta obliteración abarca los dos sellos, siguiendo perfectamente las reglas establecidas en cuanto a la concordancia.

No podemos dejar de felicitar por esta excelente realización, en la cual se tuvo el cuidado de inutilizar los dos sellos “setenat” al mismo tiempo.
 

BIBLIOGRAFÍA: “La fauna” Vol. X, de Félix Rodríguez de la Fuente. “Folleto de Correos de Portugal” nº 19/2004.


 

20 ANIVERSARIO

JUAN ANT. CASAS PAJARES

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 29)- JUN. 2005


Parece que fue ayer, el 2 de abril de 1985, cuando el organismo oficial correspondiente nos comunicó que la Asociación Española de Maximofilia ASEMA  quedaba inscrita y visaba sus Estatutos con el número 58.692.

El objetivo principal de su creación fue el de difundir el apasionante coleccionismo de las tarjetas máximas. Varios coleccionistas experimentados y otros que comenzábamos estudiamos los reglamentos, aclaramos y unificamos ideas y comenzamos a transmitir nuestro entusiasmo entre otros coleccionistas que poco a poco se vieron atraídos por las tarjetas máximas.

Sabido es que los comienzos fueron duros y los que nos atrevimos a presentar colecciones de maximofilia en exposiciones competitivas no obteníamos los resultados merecidos, pero ahí estábamos. Las satisfacciones personales venían por la cantidad de aficionados y de público que se acercaba a contemplar nuestras colecciones.

Con el trabajo y entusiasmo de nuestro presidente Manuel Monterrey Molina y el resto de directivos fue aumentando el número de socios y la demanda de las tarjetas máximas que realizaba nuestra asociación. Con la creación de la revista “APUNTES DE MAXIMOFILIA” , que se difunde gratuitamente entre sus socios, por todos los estamentos de la Federación Española de Sociedades Filatélicas, asociaciones maximofílicas  y representantes FIP de maximofilia, se reconoce nuestra labor que viene refrendada por los galardones obtenidos en exposiciones nacionales y mundiales y por los conseguidos por las colecciones españolas de maximofilia. Estas circunstancias facilitan que Manuel Monterrey, al frente de la Comisión de Maximofilia de FESOFI, pueda llegar a ser jurado nacional de maximofilia y promocionar más adelante a otros destacados maximofilistas como jurados nacionales y en el año 2000 FESOFI me presenta como jurado alumno FIP en la exposición mundial MADRID 2000 obteniendo el aprobado. Anteriormente en 1992 FESOFI presenta a Manuel Monterrey como candidato al Bureau de Maximofilia de la FIP, siendo elegido en el 61 congreso de la FIP. Monterrey se convierte en el primer filatelista español que alcanzaba esta posición.

Todos los que conocimos y tratamos a Manolo Monterrey sabemos que ASEMA fue una parte muy importante de su vida desde su creación. En sus últimos años su principal objetivo fue que nuestra asociación no se extinguiera tras su falta. Lo pasó mal cuando los médicos le “aconsejaron” que abandonara su labor en ASEMA, cosa que no hizo en su totalidad. Durante algunas semanas  buscamos las personas que realizaran estas labores de una forma óptima. Hubo momentos de desánimo. Afortunadamente llegamos a un acuerdo, según el tiempo disponible de algunos socios, se reestructura la directiva y entra una persona clave para que todo siga adelante, este socio es Pepe Palma Azúa. Es cuando Manolo Monterrey se tranquiliza al ver garantizado el futuro de su querida ASEMA. Antes de lo que esperábamos nos deja. Tras su pérdida un grupo de socios nos proponemos el reto de llevar el rumbo de nuestra asociación.

Al frente de una directiva renovada nos presentamos a la asamblea y obtenemos el apoyo de los socios. Durante este tiempo hemos salvado lo mejor posible todos los objetivos que nos marcamos. Tengo que destacar y agradecer el gran trabajo que están realizando los directivos que siempre están abiertos a todas las sugerencias que nos puedan llegar de nuestros socios y aficionados a la filatelia en general.

Este año nos hemos marcado otro reto importante, toda asociación que se aprecie y quiera estar en el día a día tienen que mostrar su trabajo a los demás. En la actualidad el presente y el futuro está en internet y queremos presentar nuestra nueva página Web durante este año. Queremos hacer una página moderna en la que nosotros podamos mostrar nuestras actividades al mundo entero y a su vez seguir difundiendo esta forma apasionante de hacer filatelia.
Los autores de los contenidos de esta página son nuestros directivos JUAN ANT. CASAS PAJARES,JOSÉ PALMA AZÚA y FRANCISCO VELÁZQUEZ BARROSO, con la colaboración del resto de los miembros de la Junta Directiva.
 

 

Hemos cumplido 20 años y esperamos poder cumplir muchos más, con la ayuda de todos vosotros y con el recuerdo de los que se fueron lo conseguiremos. A todos, FELICIDADES.


MAXIFRANCE 2005: CAMPEONATO EUROPEO DE MAXIMOFILIA

NICOS RANGOS

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 30 – JUN. 1994)

 

A.  La Exposición

Del 23 al 25 de septiembre de 2005, “Les Maximaphiles Français” organizaron en colaboración con la Federación Francesa de Filatelia (FFAP) y el Grupo de Asociaciones Filatélicas de Paris-Ile de Francia (GAPHIL) la exposición ”MAXIFRANCE 2005” en el Palacio de los Deportes, un maravilloso salón ubicado en el Mayor de los suburbios (barrio) de Paris Corbeil-Essonnes.

Quince países, incluyendo a China y Canadá, participaron en esta exposición con categoría nacional pero con participación internacional, con un record de 100 colecciones de las cuales 64 eran de la Clase Competición, 21 eran de la Clase Juvenil y 12  participaron en la Clase Corte de Honor.

El Presidente de la Junta de “Les Maximaphiles Français”, Mrs. Anny Boyard fue quien primero concibió la idea y dio los primeros pasos y con el apoyo, entusiasmo del Sr. Dominique Bidault, presidente de los filatélicos de la zona de Corbeil-Essonnes, y la dedicación de un amplio grupo de voluntarios, la idea preconcebida se hizo realidad. Entre todos los presentes en la ceremonia de inauguración había distinguidas personalidades como el Senador y Alcalde Sr. Serge Dassault, Sr. Joseph Wolff, vice-presidente de la FIP, Sr. Robert Deroy, presidente de la Federación de Asociaciones Francesas de Filatelia, Sra Françoise Eslinger, directora del Servicio Filatélico de Francia, Sr. Dominique Hardy, presidente de grupo de Asociaciones Filatélicas de Paris-Ile de France (GAPHIL) y otros tantos.

El Jurado se compuso de los más selectos jurados que actualmente lideran el movimiento internacional de maximofilia Jacques Thenard, Joseph Wolff, Nicos Rangos y Juan Antonio Casa Pajares, con la colaboración de Michel Chagniot, Frans Hermse, Gianfranco Poggi y Daniel Barbe.

La exposición, que estuvo abierto durante tres días, fue visitada por escolares, filatelistas y otros visitantes de la zona, así como de otras ciudades de Francia y de la Unión Europea, e incluso hubo visitas desde Rusia y China.

B.  El Simposium Europeo de Maximofilia

Al igual que en la exposición, los organizadores incluidos en el programa del Simposium Europeo de Maximofilia, que tuvo lugar en el teatro municipal de la localidad bajo la dirección de Sr. Joseph Wolff, vice-presidente FIP y responsable FIP para la Maximofilia, y Mr Nicos Rangos, director FIP de la Comisión de Maximofilia. Asistieron más de 70 participantes entre los que un buen número de ellos tomaron parte de la interesante discusión, sin precedentes en el ámbito internacional de Maximofilia, por su calidad y profundidad. El primer asunto de la agenda del symposium era “Presentación de la Maximofilia y debate público sobre la interrelaciones de las tarjetas máximas con la Clase Temática y Clase Abierta”, exitosamente presentado por el profesor Jean-Claude Bouquet, miembro de la Asociación “Les Maximaphiles Français”.

El siguiente asunto fue “Cómo atraer a los jóvenes hacia la Maximofilia - Maximofilia en relación con las colecciones Un Cuadro y las preferencias (gustos) de los jóvenes”, presentado por Sr. Pascal Bandry, responsable de la sección juvenil de “Les Maximaphiles Français”. Durante la discusión que siguió, el Sr. Michel Menchon, presidente dela Comisión Temática de la FFAP, tomó parte al igual que el Sr. Miguel A. García Fernández, presidente FIP de la Comisión de Filatelia Juvenil, cuyas presencia dieron una dimensión especial a la discusión del asunto. Todos los que hablaron pusieron énfasis en lo positivo que supone el hecho de que  las tarjetas máximas deben seguir desempeñando en los jóvenes coleccionistas tanto en la Clase Juvenil como en la Clase Temática, y las promocionadas Clase Un Cuadro y Clase Abierta. El Sr. Philippe Lesage, resaltando el ejemplo de la competición escolar en Chipre, expresó la necesidad de adoptar nuevas ideas y nuevas aproximaciones, enfatizando la necesidad de un esfuerzo intensivo, colectivo y coordinado por parte de los líderes y monitores internacionales para entrenar a los jóvenes.

C.    The FIP Official Maximaphily Meeting

Durante la sobremesa del mismo día tuvo lugar la Reunión Oficial FIP de Maximofilia, y tal como estaba programado el Sr. Nicos Rangos presidió la reunión de delegados en presencia del Sr. Joseph Wolff, vice-presidente FIP responsable de Maximofilia. Tras pasar lista, comenzó una muy bien preparada presentación que trataba sobre las normativas que rigen la maximofilia y la validez de las tarjetas máximas (SREV y Guías), presentado por el profesor Jean-Claude Bouquet y Sra Anny Boyard, presidenta de “Les Maximaphiles Français” . La presentación fue seguida de un vivo debate sobre algunos puntos especiales tales como sobre el porcentaje de superficie de la ilustración de la tarjeta postal  (75%?), las dimensiones de la tarjeta postal, la concordancia entre los tres componentes de una tarjeta máxima y las tarjetas máximas hechas con recortes de Entero-postales. En todos estos puntos, se alcanzaron acuerdos que muy pronto se definirán por el Bureau de la Comisión FIP de Maximofilia y serán presentados para el próximo congreso FIP para un proceso de ratificación.

Desafortunadamente no hubo tiempo suficiente para discutir los siguientes puntos que serán debidamente atendidos muy pronto por el Bureau de la Comisión FIP de Maximofilia:

  • Tarjetas Máximas con sellos personalizados, “lengüetas” o perforados.
  • Creación de la web de la Comisión FIP  de Maximofilia.
  • Reglamento Oficial para elegir la “Mejor Tarjeta Máxima”
  • Calificación de colecciones de maximofilia por jurados no cualificados en exposiciones nacionales e internacionales.
  • Como difundir la maximofilia en países de África y Asia, en Inglaterra y  países nórdicos.
  • Tarjetas máximas creadas por ciertas administraciones postales sin conformidad con la reglamentación FIP.
  • Incrementar el reconocimiento de las autoridades postales del mundo filatélico.

D.   - Competición Internacional para la Mejor Tarjeta Máxima del 2004.

        -  Votando a la Mejor Tarjeta Máxima creada durante el 2004.

 Los siguientes 27 países, los cuales cumplieron con la normativa plasmada en los reglamentos, llegaron a la ronda final en la Competición Internacional para la Mejor Tarjeta Máxima del 2004:

Argentina, Armenia, Australia, Bélgica, Bulgaria, China, Croacia, Chipre, República Checa, Egipto, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Holanda, Hungría, Italia, Luxemburgo, Malasia, Nueva Zelanda, Portugal, Rumania, Serbia-Montenegro, Singapur, Eslovaquia, España, Suiza.

Todas las recibidas fueron juzgadas  de acuerdo con la normativa internacional, por la sensibilidad del creador en la elección del tema, originalidad, investigación y el máximo grado de concordancia visual entre los tres elementos esenciales  que componen la Tarjeta Máxima, es decir, el dibujo de la tarjeta,, el dibujo del sello y la cancelación.

Antes de la clausura de la reunión, a los delegados presentes con derecho a voto, el presidente les pidió que votaran de acuerdo con las normas para la elección de la Mejor Tarjeta Máxima del 2004.

Tras la votación final fueron elegidos los siguientes ganadores, según el orden de méritos: Holanda, Chipre y Malasia.

Yo cálidamente agradezco a todos los delegados de los países que han tomado parte en esta competición internacional, la cual ha sido todo un éxito en su segundo año. Se me viene a la mente todos aquellos con reservas con respecto a la razón dada por Mrs Barbara Barsh, la delegada de Australia, por sentirse complacidos por el hecho de que participara.

“La Competición por la Mejor Tarjeta Máxima” creo que es idea realmente creativa por las siguientes razones:

·        Renueva nuestro interés en las reglas de concordancia

·        Nos hace ver el sello – buscando tarjetas concordantes y buscando un matasellos acorde.

·        Nos da la posibilidad de crear nuestras propias tarjetas

·        Incrementa el interés de crear lo nuestro

·        Engloba a todos los maximofilistas del mundo en un interés común

·        Lo puede ganar cualquier

·        No tienes por que ser un Medalla de Oro para participar

·        Porque los sellos, tarjetas y matasellos están al alcance de todos.

Finalmente, me gustaría felicitar a todos los que han contribuido para que se haya llevado a cabo este importante y exitoso evento “MAXIFRANCE 2005”, que acaba de pasar de forma especial a la historia de la Maximofilia.

1º premio: Holanda

El beso en el balcón después de la boda de SAR Príncipe de Holanda William-Alexander y la Princesa Máxima. Creada por el holandés Ronald van der Leeden, inspirado por el mensaje de amor y también de simplicidad.

 

2º premio: Chipre.

La suavidad de la naturaleza, con delfines. Creada por  Nicos Rangos.

 

3º premio: Malasia.

Carro tirado por bueyes. Sensitivo a la tradición y cultura. Creado por el malayo Choh San Ye.

 

El primer premio será entregado el próximo mes  durante una ceremonia especial en La Haya.


A PROPÓSITO DEL REGLAMENTO DE MAXIMOFILIA

SALVADOR LUNA GÁLVEZ

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 31 – JUN. 2006)

 

Días atrás, estuvimos reunidos un grupo de maximofilistas con nuestro Presidente de ASEMA y, a la sazón, Delegado de la Comisión FIP de Maximofilia,  Juan Antonio Casas Pajares con la intención de traducir al español la propuesta del nuevo reglamento (escrita en inglés y francés), ya que en la exposición mundial de Málaga, tendrá lugar su debate y aprobación si procede.

A mi juicio, el reglamento debe ser claro y conciso. A veces resulta difícil una precisión absoluta, por lo que podría argumentarse cierta flexibilidad en dicho reglamento.

En este sentido, conviene resaltar que la flexibilidad a la hora de redactar normas no es muy conveniente, pues conduce a veces a ambigüedades, que pueden hacer que el reglamento carezca de sentido en sí mismo, pues en el mejor de los casos puede crear confusión y contradicción y en el peor interpretar lo que mejor convenga a la hora de juzgar las colecciones.

El reglamento que se propone presenta numerosas palabras como “conveniente”, “a ser posible”, “preferentemente” “debe”, etc., que atestiguan la ambigüedad a la que hemos hecho alusión anteriormente. Esta falta de concreción en sus artículos perjudica tanto a expositores como a jurados, dejando a los primeros indefensos ante cualquier reclamación y a los segundos colocándolos en situaciones incómodas.

La Maximofilia, guste o no guste, moleste o no moleste, ha entrado de lleno en la filatelia; trabajo nos ha costado pero lo hemos conseguido. Ahora bien, todo este esfuerzo podría quedar inútil ante los comentarios –a veces demasiado severos- de aquellos que afirman que esta rama de la filatelia permitiría conseguir de forma “fácil” un palmarés, que con otras modalidades no se hubiesen conseguido. En este sentido, creo que las normas que rigen el modo de realizar y valorar las colecciones presentadas a los certámenes han de tener una rigurosidad y criterios que garanticen una seriedad y dificultad para su realización y por ende le confieran grandeza y no simplicidad. Ésta y no otra es la forma principal de demostrar -además de otros aspectos-, que la crítica arriba esgrimida no es cierta.

Además de los defectos de forma que hemos señalado, existen también otros de fondo como son, a mi entender, agravios comparativos y una falta de coherencia, que comprometen el prestigio de la maximofilia alcanzado en estos últimos años y esto si cabe, es más grave aún, que los defectos de forma que hemos comentado anteriormente.

A este respecto pongamos un ejemplo:

En el presente reglamento en el artículo 4, que hace referencia a los “criterios de evaluación de las participaciones” y, en concreto, en el apartado 4.3 que habla de los conocimientos e investigación y en particular en lo concerniente a la concordancia de lugar, todavía se contempla el absurdo e incomprensible tema de las obras de arte  (pinturas, vidrieras, esculturas, frescos, tapices y en general todas las obras de que se encuentran en museos o colecciones) que al ser consideradas de carácter “UNIVERSAL”, se acepta el matasellos del país emisor del sello.

Por el contrario, para los monumentos y paisajes sólo se admite una localidad para obtener la concordancia de lugar, aquella donde se encuentra el monumento, el paisaje o el lugar. Así pues, parece ser que un monumento no puede alcanzar jamás la condición de “UNIVERSAL”. ¡Pregúntenselo a la Torre Eiffel o a la Estatua de la Libertad!

Por ello jamás podría considerarse T.M. aquélla que estuviera confeccionada siguiendo nuestro ejemplo con un hipotético sello de la Estatua de la Libertad o de la Torre Eiffel emitido por España. Sin embargo, sí podríamos contemplar una TM confeccionada con un sello francés o americano que hiciese alusión a un cuadro de Velázquez que se encontrara en el museo del Prado o a una pintura de Van Gogh ubicada en la National Gallery de Washington.

En cuanto a los personajes el matasellos ha de guardar una concordancia no ya con el lugar, que de algún modo esté vinculado a la vida de dicho personaje, sino que además ha de respetar el motivo de emisión del sello.

Es decir una TM realizada con un sello de Miguel de Cervantes que conmemorase su nacimiento, no valdría el matasellos de Madrid donde desarrolló su actividad  durante muchos años, ni el de Valladolid, Córdoba o Sevilla, ciudades donde vivió y estudió. La única posibilidad sería el matasellos de Alcalá de Henares.

Si el sello hubiese sido emitido para conmemorar su muerte entonces sí sirve el de Madrid, pero no otro cualquiera y si el motivo de emisión no indica nada en concreto como sucede a veces,  entonces sí es válido cualquier matasellos que tenga relación con su vida. ¡Vaya! parece ser que lo importante de un sello no es el personaje o el motivo de su diseño, sino la efeméride que conmemora.

Paradójicamente en el caso de un país extranjero, su confección  sí sería posible, sea cual fuere el motivo de su emisión. Por ejemplo, si Francia emite un sello de Miguel de Cervantes, en este país sí podría realizarse una TM.

Concluyendo, se desprecia una ciudad de su país natal con una vinculación importante y, sin embargo, se acepta un matasellos de una ciudad de un país extranjero. 

¿Acaso creen ustedes que se puede cuestionar que la obra de Gustave Eiffel es menos Universal que la de Diego Velázquez? ¿Creen que debe aceptarse una TM de Cervantes matasellada en París y rechazar una con matasellos de Madrid porque el motivo de la emisión sea la conmemoración de su nacimiento? Para llorar, o mejor, para reír. ¿No les parece increíble? Pues así es señores y esto no debe ni puede continuar así. ¿Es esto coherencia? ¿Existe agravio comparativo entre las obras de arte y los personajes o monumentos? Creo que ha quedado patente la injusticia que se comete con este tipo de criterios.

¡Hombre! Es que ha puesto usted unos ejemplos muy a su favor, ya que a Miguel de Cervantes o a Gustave Eiffel lo conoce casi todo el mundo, pero si fuera Ramón y Cajal qué me contestaría.

Pues yo respondería con una pregunta: ¿Y si preguntamos por Van Eick? A lo mejor nos dicen que es un futbolista de la época de Cruyff.

Miren, lo realmente importante es difundir la cultura que encierra ese trocito de papel dentado llamado sello y resaltar las maravillas del mundo que vemos reflejadas en ellos bien sean pinturas, monumentos o personajes,  pero si queremos mermar esta difusión hagámoslo en todas las vertientes, no caprichosamente y seamos coherentes.

La difusión de la cultura no puede encorsetarse debido a unas normas restringidas, máxime cuando esta restricción es selectiva y no obedece a un criterio común, ¿sólo es cultura lo que es Universal? ¿El carácter de Universal afecta sólo a las obras de arte? ¿Es objetivo calificar a una persona, monumento u obra de arte, por ser más o menos conocido en el mundo, con el carácter de Universal?

La filatelia es una ventana abierta a la cultura, dice Pepe Ossorio. ¿Vamos a ser los maximofilistas quienes cerremos un poco la puerta de esa ventana? Por consiguiente, o se suprime la validez de todos los matasellos para las obras de arte o se aplica también a los monumentos y personajes. ¿No les parece bien?

Por eso urge que nuestro delegado esgrima razones convincentes y haga ver, o al menos eso esperamos, a los altos cargos que sepan humildemente reconocer que esta arbitrariedad de criterios no conviene a nadie. Ahora pregunto: ¿Querrán reconocerlo?

En cualquier caso ocurra lo que ocurra siempre nos queda una alternativa: coleccionar las TM  que nos gusten y exponerlas fuera de concurso o presentarlas y hacernos muy amigos, muy amigos… del jurado.


MODERNOS SIGNOS DE FRANQUEO

JUAN M. LAYNEZ RAMÍREZ

(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 33 – JUN. 2007)

 

Tal como se publica en el BOE de 30 de diciembre de 2006 (resolución 23025 del Ministerio de Fomento), aunque con anterioridad se hubiese difundido en la revista que Correos distribuye entre sus empleados, en teoría con fecha 1 de enero del presente año ya se podían solicitar los denominados sellos personalizados aunque en la práctica, los primeros comenzaron a entregarse a mediados de febrero. Este asunto ofrece la facilidad de poder editar un sello con los más diversos motivos sin tener que pasar por la Comisión de Programación, quienes además vienen alentando a usar esta vía una vez  comunican la denegación de sellos a incluir en el programa anual de emisiones.

Según dicta la Orden Ministerial, en teoría la Empresa Estatal Correos y Telégrafos debe guardar un pliego de cada uno de los diferentes modelos de sellos personalizados que se emitan, a efecto de cumplimiento de la obligación de registro y archivo de todas las emisiones legales de signos de franqueo en nuestro país.

            La personificación de estos sellos implica que cualquier persona o entidad puede solicitar una tirada limitada de sellos de correos con el motivo o ilustración que desee, siempre y cuando respete las normas mínimas que siguen rigiendo la emisión de sellos en España, entre las que destaca el hecho de que no se aceptan imágenes de personas vivas a excepción del Rey, la Familia Real y alguna persona de relevancia muy notoria que guarde relación con España. Tampoco se aceptan imágenes atentatorias contra la moral, las buenas costumbres, el orden público, o los derechos fundamentales y las libertades públicas; no deben exaltar delitos o suponer discriminaciones, ni constituir publicidad ilícita.

            Los sellos son del tipo adhesivo fosforescente, impresos en pliegos (tamaño DIN-A4) de 25 efectos, con formato de 40,9 x 28,8 mm (en disposición tanto horizontal como vertical) y un valor de franqueo equivalente a la tarifa nacional para cartas normalizadas hasta 20 gramos de peso que desde comienzo de este año pasa a ser de 0,30 Euros, lo cual vendrá reflejado con la letra “A”. En uno de sus márgenes se muestra las palabras “España” y “Correos”.

De momento no se ofrece ni existe la posibilidad de obtener este tipo de sellos con otro facial como ocurriera desde un principio con la emisión de Tarjetas del Correo donde también se podían obtener con la tarifa “B” para envíos internacionales normalizados hasta 20 gramos, ya que de momento no hay nada dispuesto al respecto.

Si en un principio estaba previsto que el pedido mínimo fuese de 250 sellos (8 pliegos), la realidad es que de momento se ha podido solicitar incluso un solo pliego de 25 efectos.

            Con este asunto se plantea una nueva disyuntiva en el coleccionismo de sellos, y sobre todo en el campo de la maximofilia por diversos motivos. Desde el punto de vista del simple coleccionista, será materialmente imposible obtener todos los sellos emitidos por el correo español, si bien los principales catálogos y suplementos se dedicarán sólo y exclusivamente a las tiradas de ámbito nacional previamente dispuestas por las autoridades postales, dejando a un margen estas emisiones que deberán considerarse a todas luces como privadas.

En cuanto al tema de la maximofilia, resulta evidente que la emisión de estos sellos “a la carta” facilitan enormemente la creación de bellas tarjetas máximas de carácter muy exclusivo; en este sentido facilita mucho la tarea el hecho de que se puedan emplear los matasellos y cancelaciones locales.

            No obstante, y según se desprende de los comentarios de jurados expertos en diferentes clases filatélicas, de momento, y en espera de que se afiance este tipo de sellos en las diversas colecciones y sobre todo que sean aceptados por las autoridades postales y filatélicas, no conviene abusar mucho de piezas compuesta por sellos personalizados.

            La Federación Española de Sociedades Filatélicas (FESOFI) ha encargado el estudio de este nuevo producto filatélico a una Comisión de nueva creación que ha dado en llamarse de Modernos Signos de Franqueo, según propuesta de la Junta Directiva durante reunión mantenida el 11 de marzo de 2007. Esta nueva comisión retoma el camino emprendido en su día por la Comisión de Sellos de Valor Variable (SVVs) los cuales tienden a desaparecer pese al buen seguimiento que durante los últimos años le venían dedicando un enorme número de coleccionistas filatélicos, y de los que como se ha podido ver en anteriores números de este boletín “Apuntes de Maximofilia” nos han dado pie para crear numerosas tarjetas máximas. El presidente de esta nueva Comisión seguirá siendo D. Luis Vigil-Escalera Quintanal.

            Lo que sin lugar a dudas no va a ayudar en lo más mínimo ni al filatélico en general, ni a los maximofilistas va a ser la paulatina supresión de estampillas en las oficinas de correo, ya que están siendo sustituidas por canceladores con la leyenda “Franqueo Pagado en Oficina”.