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Antes, mucho tiempo antes, de convertirme en un
maximofilista, cuando sólo la filatelia ocupaba mi atención, yo ya
tenía una admiración profunda, un respeto casi religioso a las
tarjetas postales, los T.C.V. me pasaban desapercibidos.
Para los no iniciados, es conveniente explicar
que T.C.V., o “timbre coté vue” es el ancestro de la tarjeta máxima.
Era una tarjeta postal como otra cualquiera en la cual el remitente
en vez de colocar el sello en el sitio apropiado, lo adhería en el
lado de la ilustración. Y para que el personal de Correos no
impidiese el envío, los expedidores escribían las iniciales T.C.V.,
o, incluso, señales indicativas de que el sello se encontraba por el
lado opuesto. Se diferenciaba de la actual tarjeta máxima, primero
porque no había una preocupación por elaborar una pieza filatélica y
después porque no presentaban las imprescindibles concordancias.
Se puede decir que fue la coincidente existencia
de una primera concordancia, la de lugar, encontrada en muchas T.C.V.
la que despertó la curiosidad de los coleccionistas, de ahí surgió,
obviamente mejorada, la tarjeta máxima, tal como hoy la conocemos.
La verdad es que, por razones inexplicables,
siempre consideré a los T.C.V. como piezas oriundas de otro mundo,
ejemplares distanciados, huidos de las rígidas normas de nuestro
mundo cotidiano.
Como toda la gente –supongo- los imaginaba
provenientes de un pozo oscuro de la tierra, conducidos por manos
misteriosas.
También como todo el mundo, por pensar que fueran
una infracción de las normas postales, los tenía como héroes, seres
capaces de discurrir incólumes por toda la malla inflexible de las
Administraciones Postales. Esta capacidad, por sí sola, les
confería, según mi opinión, una aureola de misterio, una luminosidad
particular, llama capaz de, cada vez más, encender mi admiración.
Así, al poco tiempo, fui revistiéndolos de una cierta magia, de un
hálito de inexplicable poder de seducción.
Reconozco que mucha de esa fascinación era, y es,
proveniente del no entendimiento de ciertos detalles.
Nunca entendí, por ejemplo, cómo simples letras,
palabras sueltas, ideogramas e indicaciones tan sucintas fueran
capaces de enternecer, de ablandar el sentido disciplinar de los
empleados de Correos, hasta el punto de que dejaran pasar,
obliterándolas, esas piezas atípicas, extraordinarias pero,
decididamente, fuera de los patrones establecidos.
Y nunca enjuicié, tampoco, cómo le fue posible al
personal de Correos, en regiones tan dispersas, con hábitos y
costumbres tan diferentes, sometidos a reglamentos distintos,
entender de primera vez, que las iniciales T.C.V. y otras señales,
significaban decir que el sello estaba puesto en lado inverso de la
postal.
Es sabido que los remitentes de T.C.V. no eran
movidos por cualquier sentido de coleccionismo, pero menos de cuño
filatélico. De otra parte, si provenían, como algo aislado, en la
mayoría de los casos, de turistas, ¿cómo, entonces, explicar el
hecho de que usasen las mismas señales, estuviesen en Italia o en
Mozambique? ¿Qué fuerza o coincidencia era ésa, de qué artificio se
valía para que pareciese una sola persona, omnipresente, ocupando al
mismo tiempo dos lugares en el espacio?
Un simple vistazo al cuadro adjunto, elaborado a
partir de T.C.V. de nuestra propiedad, es capaz de mostrar que
indicaciones idénticas fueron usadas en Indochina y en Francia o en
Bélgica y Estados Unidos.
Entre otras cosas, yo acreditaba que partiendo de
donde partiesen, de Marruecos, o de la India, de Turquía o de
Italia, todos los T.C.V. vencían impávidos distancias, sin ningún
obstáculo en sus caminos. |
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LA
REALIZACIÓN “CONSCIENTE” DE TARJETAS MÁXIMAS
ENTRE LAS DOS GUERRAS MUNDIALES Y EN EL PERÍODO
DEL 2º
CONFLICTO MUNDIAL (1939-1945)
EURICO C. E. LAGE CARDOSO
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 7 – DIC. 1994) |
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Fue en el período que discurrió entre las dos
guerras, cuando algunos cartófilos comenzaron a hacerse, a
propósito, de creaciones propias, así como de otras conseguidas a
través de la correspondencia con el extranjero, a medida que iban
apareciendo sellos adecuados para sus creaciones. La heroica
travesía aérea del Atlántico Sur por Gago Coutinho y Sacadura Cabral
en 1922, del que se conmemoró el primer aniversario con una emisión
de sellos el 30.03.23; los Juegos Olímpicos de París; las catedrales
y otros monumentos belgas en 1928 (por ejemplo, la Catedral de Santa
Gúdula, en Bruselas); las lindísimas series portuguesas
“Independencia”, de 1926 (por ejemplo, Filipa de Viena armando
caballero a los hijos); de 1927 (por ejemplo, Gonçalo Mendes de Maia);
y de 1928 (por ejemplo, Matías de Alburquerque, el heroico vencedor
de la batalla de Montijo en 1644) y otras series de varios países
europeos y americanos, constituyeron un material importante e
interesante para esas realizaciones, que se iban haciendo en número
cada vez mayor y en la medida en que aumentaban los amantes de la
nueva modalidad.
Y así, como una bola de nieve, se fueron, poco a
poco, constituyendo y desenvolviendo esas embrionarias colecciones,
ya de sellos, ya de tarjetas postales ilustradas, para dedicarse con
ahínco a la nueva modalidad.
Como dice el coronel G. de la Ferté, en los años
30, las colecciones se “deslizaron”, insensiblemente, de las manos
de los cartófilos a las de los filatelistas. Como opina el ingeniero
António Furtado, podemos afirmar que las colecciones “pasaron”, como
por encanto, de las manos de los filatelistas a las de los
maximofilistas.
Llegamos así, a los últimos años que precedieron
al inicio de la Segunda Guerra Mundial, con la maximofilia
sólidamente establecida, basada en reglas sancionadas por unos y por
otros, y aún hoy seguidas por los clubes especializados y por la
mayoría de los realizadores particulares. Merecen especial mención
los artículos largamente documentados que entonces se publicaban con
regularidad en las revistas “España y América”, de Barcelona, “Le
libre échange”, de Verviers (Bélgica) y “Trait d’Union Maximpahile”,
de París.
Del pionero de la Maximofilia, ingeniero António
Furtado, son también las palabras que siguen, en las cuales están
bien patentes el interés, el entusiasmo, la verdadera pasión con la
que se dedicó desde joven hasta el final de sus días, a la
maximofilia, en un período de tiempo que duró casi setenta años, que
se inició durante sus viajes por Europa, cuando ni siquiera todavía,
aquel término existía en el vocabulario de nuestra modalidad: “De
1922 a 1939 visitamos, regularmente, casi todos los países de Europa
y tuvimos entonces el inefable placer de contactar personalmente con
todos nuestros corresponsales repartidos por esos países, habiendo
verificado que los mejores conjuntos de T.M. se situaban entonces en
España, Francia, Bélgica, Alemania, Polonia, Estonia
(entonces independiente), Checoslovaquia y Grecia. También
sabíamos que existieron grupos importantes en Estados Unidos,
México, Colombia, Brasil y Argentina. Y de estos países y de
Portugal, donde existe, naturalmente, el mayor número de T.M.
realizadas antes de 1939, no todas felices, es cierto, pero un gran
número revelando, por parte de sus realizadores, el mayor cuidado en
escoger la tarjeta postal, en la colocación del sello y su
obliteración, de forma que el conjunto resultase verdaderamente
artístico y digno de llamar para ellos las atenciones generales.
Aunque muchos de esos coleccionistas establecían
permutas entre sí,sus esfuerzos se realizaban aisladamente. Estos
cambios conducían a una mayor cantidad y mejor calidad de sus
colecciones. Esos esfuerzos disminuyeron considerablemente su
intensidad, como es obvio, durante la Segunda Guerra Mundial, pero
sólo en el capítulo de permutas, por dificultad y deficiencia de las
comunicaciones, ya que seguían haciéndose realizaciones personales;
cada uno proseguía en sus respectivos países con todo entusiasmo”.
El coronel G. de la Ferté nos habla, además, de
Luxemburgo, Suiza, Turquía y Egipto, como países que realizaron,
primero como algo fortuito y, después, conscientemente, “piezas” en
los que los tres elementos eran concordantes.
Continúa diciendo G. de la Ferté que fue más o
menos durante los años del segundo conflicto mundial, cuando
numerosos maximofilistas, que hoy ocupan lugares predominantes en
sus países en esta rama del coleccionismo, comenzaron, realmente, a
juntar, clasificar, ordenar y estudiar las T.M..
Las
opiniones son divergentes en cuanto a los períodos en que debe
dividirse laMaximofilia. Así, para Claude Bonin, el período anterior
a 1930 agrupa a los “precursores”; de 1930 a 1940 lo llama el
“período clásico”; el “período semi-moderno” abarca el período de
1940 a 1945, y el “período moderno”, de 1945 a nuestros días. Para
el coronel G. de la Ferté, el “período moderno” transcurre desde
1930 hasta nuestros días. Nosotros preferimos no marcar períodos
rígidos y dar a conocer, tal como lo hicimos, la evolución de la
maximofilia conforme nos aclaró, en su prosa fluida, el ingeniero
Antonio Furtado en la célebre conferencia que pronunció en el Clube
dos Fenianos, en Oporto, en 1961, más tarde repetida en Luanda, con
ocasión de la VIII Exposición Filatélica Nacional, realizada en
1970, en la capital angoleña.
LA MAXIMOFILIA
EN EL PERÍODO POSTERIOR
A LA SEGUNDA GUERRA
MUNDIAL
Después del término del segundo conflicto
mundial, podemos preguntarnos: ¿Cómo se ha desarrollado hasta hoy la
Maximofilia en los países que le han dedicado una especial atención?
Según lo que hemos leído, por los testimonios orales de grandes
responsables de la maximofilia, por el contacto frecuente que
mantuvimos con el mayor maximofilista portugués de todos los tiempos
y uno de los mayores del mundo, el ya citado ingeniero Furtado,
podemos responder, sin temor a equivocarnos, que el desarrollo de la
Maximofilia en los últimos cuarenta y siete años, fue extraordinario
y su aceptación, en todos los niveles, un hecho que nadie de buena
fe rehusará contestar, incluso sus detractores, que aún los hay, por
no querer “rendirse” a la evidencia, en lo que concierne al
incremento de esta disciplina filatélica, cuyo coleccionismo
reciente tiene raíces casi centenarias.
En breve síntesis, vamos a apuntar los hechos más
importantes que contribuyeron, sin duda, a que la Maximofilia se
haya impuesto, aproximadamente, en la segunda mitad de nuestro
siglo: Las asociaciones de maximofilia creadas en varios países; la
redacción, a partir de 1946, del estatuto de la T.M. en Francia; la
inclusión de T.M. en colecciones temáticas de sellos que fueron
presentados en exposiciones locales y hasta nacionales; la
realización de certámenes exclusivamente de Maximofilia; la
expansión de la literatura puramente maximofílica; los artículos en
la prensa filatélica sobre esta modalidad; la publicación de
revistas de las asociaciones que se fueron fundando; la promulgación
de un nuevo “Estatuto de la T.M.” por la Federación de Sociedades
Filatélicas Francesas, en 1963; la verdadera cooperación y
entendimiento internacional entre maximofilistas de todos los
países, ya por contactos directos, ya a través de asociaciones
especializadas donde están afiliados; la propuesta de admisión de la
Maximofilia como clase independiente, presentada en el Congreso
F.I.P. de Budapest, en el año 1971; los simposios de Maximofilia
realizados en Bucarest (1974), en París (1975) y en Milán (1976); la
creación en el seno de la F.I.P. de una subcomisión de Maximofilia
ligada a la comisión F.I.P. para las colecciones temáticas, a título
temporal; el Congreso de la federación Internacional de Filatelia,
en Ámsterdam, en el año 1977. Así, fue reconocido un comienzo de
vida propia con la elaboración del Estatuto Internacional de
Maximofilia (salido de los tres simposios antes referidos), que
culminó una lucha de varios años. Finalmente, dos hechos que no
pueden dejar de ser mencionados, por haber sido, indudablemente,
decisivos para que la modalidad se impusiese definitivamente: En
1978, en el Congreso de la F.I.P., en Praga, el presidente del
órgano máximo de maximofilia, Dr. Stibbe, propuso que fuese admitido
el principio de la Clase de Maximofilia, de forma facultativa, lo
que fue aprobado. Se habían vencido ya “duras batallas”,
vislumbrándose, muy en breve, el final de la “guerra”, con la
victoria de la Maximofilia, lo que vio, efectivamente acontecer en
1980, en el Congreso de la F.I.P., realizado en Essen, en la ex
República federal Alemana, en el que fue concedida la total
independencia, con la transformación de la subcomisión en comisión.
Nuestra modalidad había obtenido vida propia, pasando a ser tratada
en el mismo plano de igualdad en relación con las restantes
especialidades de la Filatelia. |
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EL T.C.V., UN
DOCUMENTO DE ÉPOCA
LUCIAN MILLIS
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 11 – DIC. 1996) |
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Tanto los mayores como los jóvenes conocen el valor de las “joyas de
familia”, pequeñas obras de arte, conservadas y transmitidas de una
generación a otra. Ellas representan nuestro pasado, y sin pasado no
podemos explicar el presente.
Pocos artículos han aparecido estos últimos años,
en las revistas de las asociaciones de maximofilia, que traten de
las
T.C.V., que, personalmente, los considero como una reliquia del
pasado pre-maximofilista, una “joya de familia”.
Pienso que debería ser considerado con seriedad
por los nuevos socios y los simpatizantes de nuestras actividades.
Israel es un país sin tradición maximofílica,
pero muchos coleccionistas y peregrinos de Europa han dejado sus
huellas filatélicas durante sus viajes a través de Holy-Land (pre-Israel),
en las primeras décadas del siglo XX.
Un T.C.V. enviado mediante el correo turco (fig.
1) tiene el matasellos de la ciudad de
Tiberiade
(Tiberias, con la fecha 7-9-09 y fue recibido en Huy –Nord- Bélgica,
el 2 oct. 1909). Este matasellos turco fue usado desde el 21-10-1902
hasta el 28-03-1917. La ciudad tenía entonces menos de 10.000
habitantes.
Bajo la ocupación turca, hasta 1914, Francia
tenía oficinas postales que funcionaban de una manera independiente,
en Jaffa, Jerusalem y Haifa. Un interesante T.C.V. (fig. 2) fue
enviado por el correo francés de Jaffa con destino a Jerusalem.
Puede verse el matasellos JAFFA/10/DEC/04 PALESTINE sobre el sello
francés de 1 c. (LEVANT).
Los servicios postales turcos continuaron
funcionando hasta la ocupación británica en diciembre de 1917.
En la fig. 3 se puede ver un T.C.V. enviado desde
Tunis (regence de Tunis) en 1904. El soporte utilizado, en el que
aparece una joven hebrea, tiene un particular interés para los
coleccionistas israelíes que estudian las diferentes comunidades.
De esta manera, un T.C.V. puede ser importante no
solamente por su aspecto histórico-maximofílico, sino también para
el estudio del matasellos o del elemento cartófilo. Ejemplares
semejantes pueden ser vistos, hoy día, en las colecciones de
historia postal o de temática, pero sin ser presentadas las
tangentes maximofílicas. |
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MATASELLOS DE
PRIMER DIA
MANUEL MONTERREY MOLINA
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 15 - DIC. 1998)
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Venimos observando con bastante frecuencia, la
tendencia casi obsesiva por conseguir tarjetas máximas con el
matasellos de Primer Día de Circulación del Servicio Filatélico de
Correos de Madrid o Barcelona, u otras estafetas postales, con el
pleno convencimiento de que se adquieren piezas de auténtico valor
filatélico. Este erróneo criterio tan extendido, nos mueve a aclarar
un problema que debe ser conocido por todos los aficionados a la
Maximofilia.
Hemos de significar, que el matasellos de Primer
Día de Circulación es uno más de los que anulan el sello del
soporte, sin ningún privilegio especial respecto a otros, aunque,
por supuesto, con preferencia sobre los demás, pero siempre que
cumpla las normas de concordancia de lugar impuestas por los
Estatutos Internacionales de Maximofilia.
La idea de considerar como óptimas aquellas
tarjetas máximas con matasello de Primer Día de Circulación de
Madrid (el que más se prodiga), es algo que no tiene sentido y que
la práctica ha pretendido imponer, en contra, lógicamente, de los
principios más elementales de concordancia o analogía que desde
siempre ha habido que observar en cualquier realización.
En la obra “MAXIMOFILIA”, de nuestro llorado
amigo Gregorio Sierra Monge, se refiere a este asunto en los
siguientes
términos:
“La obliteración ‘Primer Día’, aunque sea bonita,
de no establecer perfecta concordancia, unísona, resultante con el
conjunto sello-tarjeta, salvo la hecha en Madrid, debido a la
práctica, quiérase o no, ha establecido costumbre y la resignación
implica aceptación tácita, en caso normal, tan poco cuidada
operación, nos conduciría solamente a una tarjeta recuerdo. En este
sentido, cabe señalar un caso singular: El Vaticano suele
obliterar”Primer Día” con el ordinario y al dorso de la máxima
estampa el especial”.
Lamentamos de veras no compartir esta opinión; y
basamos nuestro criterio en que ni la costumbre y, mucho menos, la
resignación, puede transgredir las primordiales y básicas normas
internacionales –en
las
que España está incluida- de la Maximofilia, cuyo fundamento
esencial es la concordancia de los elementos que componen la pieza,
sin que pueda concebirse una tarjeta máxima que no cumpla
estrictamente este imperativo requisito, imprescindible para
concurrir a cualquier exposición filatélica cuya organización esté
vinculada de alguna forma a la Federación Internacional de Filatelia
(F.I.P.).
Veamos algunos ejemplos gráficos:
FIGURA Nº 1.- Tarjeta de la Basílica de
Covadonga, matasello de Primer Día de Oviedo del 8 de septiembre de
1983 y sello conmemorativo de la Autonomía de Asturias. No es
tarjeta máxima porque
la Basílica de Covadonga no está en Oviedo, sino en Covadonga. No
existe concordancia de lugar.
FIGURA Nº 2.- Matasello ordinario de la Estafeta
de Correo de Covadonga, año y medio después de la puesta en
circulación del sello. Es Tarjeta máxima porque hay perfecta
concordancia entre los tres elementos de la misma.
FIGURA
Nº 3.- Tarjeta de la Catedral de Ceuta, con matasello del Servicio
Filatélico de Correos de Madrid, con fecha 9 de noviembre de 1983.
No es tarjeta máxima. Falta de concordancia de lugar.
FIGURA Nº 4.- La misma tarjeta anterior pero con
matasello ordinario de la Oficina de Correos de Ceuta, con fecha del
primer día de circulación del sello. Excelente tarjeta máxima.
Queremos finalmente llamar la atención a los
coleccionistas sobre realizaciones privadas de tarjetas emitidas en
Francia con matasello de Primer Día concordante con el sello y la
ilustración del soporte impreso en seda, como se representa en la
FIGURA Nº 5. Estas tarjetas, además de no tener una ilustración
mayor del 75 % de su superficie, no cumplen lo establecido en las
vigentes GUIDELINES (F.I.P.), apartado 3.2, al referirse a la
tarjeta postal, y por tanto, no son tarjetas máximas, se trata
simplemente de tarjeta recuerdo. He aquí el texto al que hacemos
alusión:
“...No pueden ser utilizadas para la realización
de tarjetas máximas: encolados, recortes, fotografías privadas sobre
papel, fotocopias, montajes y dibujos privados realizados
especialmente para la emisión del sello.”. |
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LA TARJETA
POSTAL
MANUEL MONTERREY MOLINA
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - JUN. 2000)
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Como todos los coleccionistas saben, una T.M.
está constituida por tres elementos concordantes entre sí, el sello,
el matasello y la tarjeta postal. De los referidos elementos, dos de
ellos –sello y matasello- tienen carácter postal y, por tanto,
oficial; y el tercero –tarjeta postal o soporte- es una aportación
privada del coleccionista para la realización de la pieza
maximofílica. Las postales, pueden ser adquiridas en los comercios
especializados, o bien, imprimiéndolas el propio realizador una vez
conocido el motivo del sello, siempre que dicho motivo exista con
anterioridad a la fecha de emisión del sello. En bastantes
ocasiones, los soportes a los que podamos tener acceso presentan
dificultades para la realización de una buena T.M., bien porque el
fondo de la ilustración es oscuro, evitando así la visibilidad de la
leyenda del matasello, porque su superficie está plastificada y no
permite la absorción de la tinta del matasello, al tiempo que
impiden una perfecta fijación del sello. Cuando se presentan estos
casos, lo ético es renunciar a la realización pretendida, pero la
picaresca, siempre expectante para lograr lo que por los cauces
imperativos no se puede conseguir, recurren a astutas tretas para
lograr sus propósitos, llevando consigo la duda y el confusionismo a
los coleccionistas.
Las directrices para la valoración de las
participaciones de maximofilia en las exposiciones F.I.P. (GUIDELINES),
en uno de
los párrafos de us artículo 3.2, al referirse a la tarjeta postal,
dice textualmente:
“No pueden ser utilizadas para la realización de
una tarjeta máxima, encolados, recortes, fotografías privadas sobre
papel, fotocopias, montajes y dibujos privados realizados
especialmente para la emisión del sello.”
Estas directrices fueron aprobadas en el
Seminario de la Comisión F.I.P. de maximofilia celebrada en París
durante los días 13 y 14 de octubre de 1995, y ratificadas por el
Bureau F.I.P. de maximofilia en Estambul (Turquía), el 5 de octubre
de 1996.
Haciendo
caso omiso a la normativa expuesta, hemos podido observar entre
otras muchas, las piezas que pasamos a comentar:
FIGURA Nº 1.- Tarjeta de alto brillo, etiqueta
adhesiva circular blanca y sello de Bélgica pegado entre dicha
etiqueta y la postal. Matasello que no toca el soporte. Postal
comercial.
FIGURA Nº 2.- Tarjeta oficial de las Naciones
Unidas, con soporte mate, impresa ex profeso para la realización de
una T.M., aclarando el fondo oscuro de la imagen con la forma del
matasello para obtener posteriormente una perfecta nitidez de la
cancelación.
FIGURA Nº 3.- Soporte de semi brillo, impreso sin
descolorar, pero dejando el espacio a ocupar por el sello y el
matasello totalmente mate, efecto que se ha conseguido bien en la
imprenta o aplicando con posterioridad algún líquido abrasivo que
elimina el brillo. Se trata de una tarjeta oficial de Suiza.
FIGURA
Nº 4.- Soporte entero postal del Correo de Australia, utilizando la
misma técnica que la de la figura nº 2.
FIGURA Nº 5.- Tarjeta mate impresa por “Les
Maximaphiles Belges” descolorando totalmente un círculo a ocupar
posteriormente por el matasello, una vez adherido el sello .
Se recurre a este método para conseguir una leyenda clara del
matasello por tener el fondo de la imagen muy oscuro.
En la reunión de la Comisión F.I.P. de
Maximofilia celebrada en Milán, el 30 de octubre de 1998 con motivo
de la Exposición Mundial de Filatelia, se debatieron entre otros
asuntos de interés, el caso que estamos tratando. El Sr. J. Wolf, de
Luxemburgo, Director F.I.P. de Maximofilia y Jurado Internacional de
la especialidad, afirmó que las “manchas” blancas o redondas más
claras impresas previamente –caso que nos ocupa- no pueden ser
admitidas en una colección. También el Sr. Nicos Rangos de Chipre,
Vicepresidente del Bureau F.I.P. de Maximofilia, comentó que era una
falta de respeto a nuestras directrices al ser manipuladas
previamente de una forma lamentable los soportes del conjunto. A
nuestro juicio, se trata de una “mutilación” intencionada, con un
total desprecio a las normas establecidas, sobre uno de los
elementos más representativos y bellos de una pieza maximofílica,
como es la tarjeta postal, y por tanto reprobamos su utilización.
El hecho de eliminar en lo posible el
plastificado o brillo de una tarjeta postal adquirida en el
comercio, lijando una parte de la superficie, no debe de ninguna
manera considerarse como una previa manipulación, ya que no se
intuye una premeditada alteración de lsoporte destinado a la
posterior realización de una T.M.. |
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Maximofilia y
ATM’S
Juan M.
Laynez RAMÍREZ
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 18 – JUN. 2000) |
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La proliferación de etiquetas adhesivas para
franqueo, o como algunos gustan también denominar sellos adhesivos
de
valor
variable, en nuestro servicio de correos nos ha hecho desviar la
vista hacia esta modalidad de franqueo que, quizás muy a pesar de la
casi totalidad de los filatélicos, está ganando cada vez más adeptos
en nuestro país.
Nos referimos a los ATMS que vienen franqueando
gran parte de la correspondencia española
desde que se difundiera su uso a partir de su publicación en el
Boletín Oficial de Correos de fecha 27 de marzo de 1992.
De sobras se conoce que la propagación de
balanzas franqueadoras ha relegado al sello de correos a un papel
secundario a la hora de franquear envíos.
Sin lugar a dudas son numerosos los
inconvenientes que nos puede deparar el coleccionismo de ATMs, y
consecuentemente su uso en la confección de Tarjetas Máximas. El
primero, y quizás más importante, viene dado por su impresión
térmica, que les hace fácilmente degradables. Cualquier fuente de
calor,
o simplemente el paso del tiempo, puede llegar a deteriorarla en
gran medida, Así pues nos encontramos con un serio problema de
conservación y manipulación.
Sus diseños han venido siendo de un gusto un
tanto dudosos, si bien éstos han mejorado sensiblemente en algunas
de las emisiones que durante los dos últimos años han visto la luz.
Por el contrario, y como aspecto en cierto modo
positivo, la continua proliferación de emisiones que están viendo la
luz, sobre todo en los últimos años, nos abre una nueva
ventana para poder confeccionar gran variedad de Tarjetas Máximas.
El número de emisiones supera ya la treintena, a
la que habría que añadir algunas variedades existente en al menos
dos de estas series (Cornamusa – 1ª emisión- y Literatura), en las
que los diferentes fabricante produjeron estas etiquetas con unas
características propias fácilmente identificables.
La emisión de estas etiquetas viene originada
algunas veces por la negativa de la
Comisión
de Programación de Emisiones de Sellos y demás Signos de Franqueo a
emitir un sello con el motivo solicitado por alguna entidad, con lo
que se ofrece la no siempre despreciable alternativa de ATM.
En muchos de estos casos la celebración del
motivo que conmemora la etiqueta emitida lleva consigo la emisión de
cancelaciones especiales con lo cual favorece la confección de
cualquier tarjeta máxima.
Lamentar quizás el escaso interés que por el
momento ha demostrado el Servicio de Correos en presentar un
calendario de emisiones comunicando su Primer Día de Emisión
Oficial, al igual que ocurre con los sellos propiamente dichos.
Debido a que los ATMs permiten que se les pueda
aplicar cualquier valor facial, es aconsejable que, para la
confección de una tarjeta máxima, ésta se franquee con algunos de
los valores de la serie básica vigente en el momento de su
cancelación, o que la etiqueta lleve impresa al menos la tarifa
mínima en vez de cualquier tarifa simbólica.
NOTA: Las T.M. que acompañan este
artículo son realizaciones de Francisco Velázquez Barroso
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POSIBILIDADES
TEMÁTICAS
EN COLECCIONES DE MAXIMOFILIA
JOSÉ GARCÍA LÓPEZ
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 20 - jun. 2001) |
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Los muchos años de contacto con más de doscientos
socios sobre sus colecciones de tarjetas máximas, me han permitido
conocer muchos errores, sobre todo en los principiantes, al decidir
el coleccionismo de determinadas temáticas.
Una de las bases fundamentales en la decisión de
comenzar una temática es no confundir las posibilidades de la
maximofilia con las de la filatelia temática. Ésta tiene un campo
mucho más amplio, ya que permite emplear gran variedad de documentos
postales y filatélicos, como los sellos, enteros postales, hojitas
bloque, cartas prefilatélicas, pruebas, etc.. Pero la maximofilia no
permite otro elemento que la propia T.M., que como sabemos se
compone de los tres elementos, sello, tarjeta y obliteración
concordantes. Sin ellos no puede haber T.M. y, a veces, dadas las
especiales características de determinados sellos, se hace imposible
realizar una T.M. por no ser factible disponer de soporte-tarjeta
adecuado.
La decisión de comenzar una colección temática en
maximofilia debería estar precedida del convencimiento de que exista
una gran cantidad de piezas que faciliten con el tiempo, conseguir
una buena y abundante colección. Esta amplia colección permitiría
seleccionar, en su día, las mejores piezas para presentarlas en
exposiciones competitivas. Para tener una colección con aspiraciones
hacen falta, cuando menos, cinco cuadros, que se componen de 80
láminas, y que equivalen a 160 piezas; y cuando se ha alcanzado
calificación suficiente para una exposición competitiva nacional e
internacional, hacen falta presentar ocho cuadros, que equivalen a
128 láminas, y que hacen un total de 256 piezas. Sé que algunos
dirán que no tienen otras pretensiones que exhibirlas en
exposiciones no competitivas, pero... ¿pueden estar seguros de no
variar de criterio con el paso del tiempo y tener la ilusión de
alcanzar mayores cotas?
Cuando no se hacen estos cálculos previos y se
comienza una colección con una temática muy restringida o limitada,
más temprano que tarde, nos damos cuenta de las pocas posibilidades
que hay de encontrar piezas, con lo que nos embarga el desánimo y el
abandono de la colección. Si ya coleccionar España en general, con
T.M. antiguas se hace difícil, por no haber demasiadas piezas de
verdadera calidad, puesto que al no existir una asociación oficial
de maximofilia antes de 1985, muchos aficionados maximofilistas
hacían sus propias realizaciones con más o menos acierto, ya que
estaba extendido el erróneo criterio de que únicamente valían las
T.M. con matasellos de P.D. de Madrid, nos encontramos con gran
cantidad de pseudotarjetas máximas que no son admisibles. Unos
sellos y tarjetas, por ejemplo de la Catedral de León, la Catedral
de Burgos el Acueducto de Segovia o la Giralda de Sevilla, con
obliteración de P.D. de Madrid ¿dónde tiene la concordancia de lugar
exigida? Si encontrar una buena pieza es ya difícil para los muchos
coleccionistas de España en general, huelga decir cómo será para
aquellos que tratan de hacer colección exclusivamente de una
temática de nuestro país, como pueden ser castillos, literatos,
centenarios, Día del Sello, iglesias, pelota vasca, camino de
Santiago, etc. Y apurando aún más, algunos socios me piden T.M. de
sus provincias o de sus comunidades autónomas, pero ¿cuántos sellos
tenemos para tal pretensión, si no hay siquiera para un solo cuadro,
y de otras ni siquiera para cuatro láminas? A no ser que se quieran
tener piezas solamente por mera curiosidad. Si es así, una
curiosidad muy cara y difícil de satisfacer. Y si lo que desea es
aumentar el material de su colección filatélica temática, no es
aconsejable utilizar T.M. cuando existen sellos y obliteraciones muy
diversas.
No es mi deseo desanimar a nadie, sino todo lo
contrario, evitar el desánimo y el abandono del coleccionismo,
aconsejando estudiar primero las posibilidades, antes de comenzar
una colección, pues son muchos los que abandonan estas incipientes
colecciones, después de emplear tiempo y dinero, cuando tropiezan
con los inconvenientes reseñados.
Para
estas colecciones temáticas de un solo país se debería empezar por
ver –por medio del catálogo- cuántos sellos se han emitido sobre tal
temática, comprobando si existe número suficiente para una completa
colección. El que exista igual número de buenas tarjetas máximas ya
es otro capítulo. Salvo muy contadas excepciones, no son
aconsejables en maximofilia las colecciones
temáticas de un solo país por la escasez de material. Cuanto más
universal sea la temática coleccionada, mayores posibilidades habrá
de conseguir buen material y más variado.
NO SON TARJETAS MÁXIMAS
(la de la izquierda porque es la catedral de
Burgos y el matasellos es de Madrid, la de la derecha porque el
sello francés representa el ayuntamiento de Bruselas y el matasellos
es de París. Con este sello no es posible la realización de una
tarjeta máxima) |
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EL COLECCIONISMO Y LAS EXPOSICIONES
JOSÉ GARCÍA LÓPEZ
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - DIC. 2001) |
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Hay,
esencialmente, dos clases de coleccionistas, tanto maximofilistas
como filatelistas temáticos: Unos van recibiendo material hasta
conseguir los cinco u ocho cuadros precisos para su participación en
exposiciones competitivas, limitándose, posteriormente, a la
consecución de mejores piezas que sustituyan a las más corrientes de
su colección; y otros coleccionistas, entre los que me incluyo, que
no ponen tope o terminación a su colección temática, ya que, además
de tener a la misma una afición especial, consideran un reto
conseguir cuantas piezas existentes, de sus faltas, sea posible, así
como las novedades que se van emitiendo, no ya para “sustituir” a
otras, sino para enriquecer la colección.
De nuestras más o
menos extensas colecciones hacemos una selección del mejor material,
como “exhibit”, para presentarla en exposiciones competitivas,
siendo esta misma selección la que enviamos a las diferentes
exposiciones comarcales y regionales, sean o no competitivas.
La cuestión
que aquí planteo es las escasas posibilidades que tenemos de exponer
al público todo el material que con tanto sacrificio, tiempo y
paciencia hemos ido reuniendo, ya que por problemas de espacio y de
aspirantes a presentar sus colecciones, nos vemos en la necesidad de
enviar 3, 4 ó 5 paneles, que, por razones obvias, suelen ser siempre
los mismos, ya que contienen las mejores piezas por su antigüedad,
rareza, etc. Pero hay otras muchas piezas bonitas e interesantes
para el público asistente a las exposiciones que no pueden exhibirse
por la justificada limitación de espacio.
Si no imposible,
es dificilísimo tener ocasión de poder exponer al público toda
nuestra colección, compuesta de 200, 300 ó 400 hojas, cuestión que,
supongo, nos agradaría mucho, para que los visitantes pudieran
disfrutar examinando nuestra colección como nosotros disfrutamos al
montarla y exhibirla.
Hay una fórmula de
obviar esta imposibilidad, que no es nueva ni es mía, pero que puedo
sugerir al que plantee este asunto, en el caso de no conocerla ya.
Los que coleccionan algún país o temática tienen el “Guión” de la
misma dividido en secciones por épocas cronológicas, o por motivos,
como hechos históricos, industria, folclore, flora y fauna,
transportes, personajes, etc., así como las temáticas tienen casi la
misma estructura, ya que tales guiones están divididos en épocas,
estilos, clases, etc.. Pues bien, podríamos convertir nuestras
grandes colecciones en una serie de “mini” colecciones, sin romper
la unidad, para poder presentarlas en las periódicas exposiciones no
competitivas que se celebran en nuestras provincias o comarcas. Es
decir, que aunque el guión sea el mismo, exponemos uno o dos
apartados en cada ocasión, con lo que, siendo siempre la misma
colección, es distinto el material exhibido. De esta forma podremos
exponer toda la colección “entera” y evitaríamos la rutina de
presentar siempre lo mismo, y que nuestra selección de material sea
considerada “muy vista”. |
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MI OPINIÓN
FRANCISCO VELÁZQUEZ BARROSO
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - DIC. 2001)
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Según los
Reglamentos (art. 4.3) “En el caso de una personalidad
originaria del país que emitió el sello, debe escogerse la
obliteración de la localidad que tenga relación con el
acontecimiento conmemorado,
nacimiento, muerte, obra o aspecto de su actividad”.
Hasta aquí todo claro, pero continúa el siguiente párrafo
diciendo: “Cuando el sello es dedicado a un
acontecimiento, la cancelación deberá ser hecha en la
localidad que presente alguna relación con el mismo”.
Quiere decir esto que si, por ejemplo, un sello conmemora el
centenario del nacimiento de un personaje (Federico García
Lorca, fig. nº1), se debe matasellar exclusivamente en la
localidad donde nació (y no se admite la de su “muerte, obra
o aspecto de su actividad”).
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Pero yo
pienso que si el sello no expresa tácitamente este
acontecimiento (en el caso que nos trata, el
centenario de su nacimiento, fig. nº 1), podremos
hacer uso de la regla que admite las localidades del
nacimiento, muerte o aspecto de su actividad (Pedro
Muñoz Seca, fig. nº 2). Algunos piensan que debemos,
en este caso, mirar qué nos dicen los catálogos,
pero... ¿y si se contradicen? ¿Y si en el país
emisor no existe catálogo? Para mí, el sello
(recordemos que somos filatelistas) es el que nos
debe marcar el camino de los que debemos hacer,
simplemente. |
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LA
CONCORDANCIA ENTRE EL SELLO Y EL MATASELLOS
MANUEL MONTERREY MOLINA
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 - DIC. 2001)
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Dada la gran importancia del asunto a tratar, queremos
volver a insistir sobre la aclaración de conceptos que todo
buen maximofilista debe siempre tener presente para la
interpretación correcta de nuestros estatutos. Nos referimos
a la adecuada concordancia entre el sello y el matasellos,
para que el tema coleccionable quede lo suficientemente
definido y sin temor a interpretaciones que conduzcan a
dudas o confusionismo.
Con fecha
1 de junio de 2001 fue emitido en España, dentro del tema
“Centenarios” un sello con valor postal de 0,24
euros (40 ptas.), dedicado al “IV Centenario da morte do
Cardenal Rodrigo de Castro”. El sello representa, en primer
plano un fragmento de la estatua orante del cardenal, obra
de Juan de Bolonia, que se encuentra situada en una
hornacina del altar del Colegio Nuestra Señora de la
Antigua, justo encima del lugar donde está enterrado. En el
fondo del sello aparece la fachada del colegio fundado por
él.
Con motivo
de esta emisión, se concedió a Monforte de Lemos (Lugo), un
matasellos de cuño de primer día de circulación, ilustrado
con una preciosa reproducción del motivo principal.
Del
Cardenal Rodrigo de Castro Osorio no se conoce con exactitud
su lugar de nacimiento, el 5 de marzo de 1523, sólo se sabe
que realizó sus primeros estudios en Monforte de Lemos, y
que falleció en Sevilla el 18 de septiembre de 1600,
llevándose sus restos a Monforte de Lemos tres años después,
llegando al colegio el 5 de noviembre de 1603.
La
disposición de los tres elementos que componen la T.M. que
reproducimos en la fig. nº 1 es francamente armoniosa y
agradable, lo que da como resultado una pieza “triple” que
sin duda llena de satisfacción al realizador.
Como siempre, debemos atenernos a las Guidelines de la F.I.P. y recordar
que el párrafo 5, apartado 3, artículo 4.3 (“Conocimientos e
investigación”), dice concretamente: “Cuando el sello
es dedicado a un acontecimiento, la cancelación deberá ser
hecha en la localidad que represente alguna relación con el
mismo”. En este caso, el sello está dedicado a
conmemorar el IV Centenario de su muerte, que, como decimos
más arriba, sucedió en Sevilla, y, por tanto, la cancelación
debe ser inexcusablemente en aquella localidad.
La fig. nº
2 nos muestra la misma T.M. con matasellos ordinario de
primer día de circulación de Sevilla (1-6-01), que “entra”
sin discusión en el tema “Personajes”, y, sin embargo, la
fig. nº 1 sólo puede ser admitida en el tema “Escultura”, ya
que la estatua se encuentra en Monforte de Lemos.
En
las referidas Guidelines F.I.P., en su artículo 3, apartado
3.1, párrafo 4, se comenta: “El sello (o la hojita de la que
forma parte), no debe
sobrepasar una superficie superior a la cuarta parte del formato de la
tarjeta postal”. En la fig. nº 3 observamos una T.M. de
Hungría fechada en 1974, que debe ser admitida como pieza
válida por ser anterior a las actuales Guidelines (1996),
pero la mostramos como una realización que, con fecha
posterior a 1996, no podría ser considerada como pieza
maximofílica.
El
Reglamento Especial para la Valoración de Participaciones de
Maximofilia en las exposiciones F.I.P. (SREV) en
vigor,
en su artículo 3, apartado 3.2, párrafo 2, especifica: “No
son permitidas las tarjetas que
reproduzcan el sello en su integridad. Como
prueba de este tipo de tarjetas, y, por tanto, no admitida,
es la que reproducimos en la fig. nº 4; sin embargo sí lo
son las que presentamos en las fig. nº 5 y 6, ya que cumplen
con lo estipulado en las referidas normas. |
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EL PUNTO 4.3
(CONOCIMIENTOS E INVESTIGACIÓN)
DE LAS DIRECTRICES
JUAN ANT. CASAS
PAJARES
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 21 – DIC.
2001) |
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Sin duda, el punto 4.3
(Conocimiento e investigación) de las DIRECTRICES/GUIDELINES
es el punto más debatido por los maximofilistas, y más
concretamente el párrafo dedicado a las T.M. de
personalidades, que dice:
“En el caso de una personalidad
originaria del país que emitió el sello, debe escogerse la
obliteración de la localidad que tenga relación con el
acontecimiento conmemorado, nacimiento, muerte, obra o
aspecto de su actividad”.
Después de leerlo atentamente, tengo la
sensación de que es muy claro y preciso.
Pero analicemos las siguientes piezas.
Después de estudiar las piezas en
relación con el párrafo comentado, podemos observar que no
todos los tienen muy claro:
En el caso de JORGE GUILLÉN, se
conmemora el centenario del nacimiento y, aunque
personalmente me guste más el matasellos de Primer Día
Triple de Málaga, esta pieza no puede considerarse T.M.
porque en Málaga no nació el poeta, sino en Valladolid.
Nuestro rey CARLOS I de España y V
de Alemania, nació fuera de nuestro país, en Gante, y de las
cuatro piezas, las realizadas con los sellos belgas y
mataselladas en Gante, son T.M., la confeccionada con el
sello de la hoja bloque de España no puede ser considerada
T.M. en el tema de personalidades. Sí lo podríamos poner en
un tema de pintura, ya que el cuadro de Tiziano está en el
Museo del Prado, de Madrid.


De las tres piezas del poeta lusitano
EÇA DE DE QUEIROZ, sólo la primera puede considerarse
T.M., puesto que el sello con el que está realizada,
conmemora el 150 aniversario de su nacimiento. Las otras dos
piezas están realizadas con un sello que conmemora el
centenario de su muerte, acaecida en paría en 1900, por lo
tanto es imposible realizar una T.M. con este
sello, ya que no falleció en una ciudad portuguesa.
Este caso se nos dio en España con la
emisión del sello dedicado a celebrar el centenario del
escritor granadino ÁNGEL GANIVET, que falleció en
Riga (Letonia), en 1898, al arrojarse al río Dvina. Nuestra
asociación no confeccionó ninguna T.M. porque incumpliría
este párrafo del punto 4.3 de las GUIDELINES/DIRECTRICES.
Según se lee en dicho párrafo, puede
ocurrir que un país que dedique un sello en conmemoración de
la muerte de una de sus personalidades, si éste hubiera
fallecido en otro país, no podría realizarse una T.M., y el
país donde falleció si celebrara este evento sí lo podría
hacer. Y este párrafo va mucho más allá, al no especificar
ninguna fecha de realización, se da por hecho que muchas
piezas que hasta 1996, fecha de su aprobación en Estambul,
se consideraban T.M., ya no lo son, si al conmemorar la
emisión del sello su nacimiento o fallecimiento la pieza se
hubiera realizado en una localidad distinta a donde nació o
falleció, según se conmemore, estas piezas no serán
consideradas T.M..
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PROCESO
CRONOLÓGICO DE LA
INCORPORACIÓN DE LA MAXIMOFILIA
COMO CLASE INDEPENDIENTE
EN LA F.I.P.
MANUEL MONTERREY MOLINA
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 22 - JUN. 2002)
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1973
Munich.- Congreso de la F.I.P.
Figura entre los asuntos a debatir,
la adopción de la maximofilia en las exposiciones
internacionales F.I.P..
Se vota a mano alzada y es rechazada
la propuesta por 14 votos en contra, 10 a favor y 1
abstención.
1976
Madrid.- Congreso de la F.I.P.
Por 20 votos contra 6, se aprueba
encomendar a los comisarios F.I.P. la creación de una
sección de Maximofilia.
1977
Ámsterdam.-
AMPHILEX.- Congreso F.I.P.
Las colecciones de Maximofilia son
reconocidas como colecciones filatélicas con sus propias
reglas.
Creación de una Sub-comisión de
Maximofilia provisionalmente dependiente de la comisión
Temática F.I.P.
En la próxima exposición F.I.P. a
celebrar en Praga habrá una sección de Maximofilia.
1978
Praga.- Congreso de la F.I.P.
El Presidente Stibbe (B) sugiere que
la Maximofilia no puede ser admitida obligatoriamente en
las exposiciones F.I.P.. El Congreso otorga 6 votos a
favor de la propuesta y 18 en contra.
Como consecuencia de este resultado,
el Dr. Stibbe (B) propone aceptar el siguiente
compromiso: “En lo sucesivo, deberá figurar la
maximofilia dentro de los reglamentos internacionales de
la F.I.P., después de Temática, como: “Maximofilia
provisional”.
Las distintas federaciones
filatélicas designan a los siguientes comisarios para la
maximofilia:
ARGENTINA: D. Algerio Nonis, BÉLGICA:
D. André Sanders. BRASIL: D. Abelardo de Barrosis,
BULGARIA: D. A. Strachiminov, CANADÁ: Sr. Killingbeck,
COSTA RICA: D. Fred O’Neil, ESPAÑA: D. Ángel Sánchez
Arévalo, FRANCIA: D. Gonzague de la Ferté, GRAN BRETAÑA:
Sr. Hugen, GRECIA: D. Alex Kotopoulis, HUNGRÍA: D.
Istvan Szekely, ISRAEL: D. Uri Shalit, ITALIA: D. Luigi
Morera, LUXEMBURGO: D. Jos Wolf, PORTUGAL: D. Antonio
Furtado y RUMANÍA: Dr. Néaga.
En esta ocasión, el Bureau
provisional de la Sub-comisión de Maximofilia de la
F.I.P., compuesta por los Sres. De la Ferté (F), Morera
(I), Néaga (R), Szekely (H) y Sanders (B), se reunieron
en Budapest el 5 y 6 de mayo y redactaron una moción
destinada a los miembros de la F.I.P.. En ella se
solicitaba: “Que las colecciones de Maximofilia fuesen
juzgadas por especialistas en este tipo de colecciones”.
Las medallas otorgadas a la
maximofilia serán inscritas con la mención “Maximofilia”
y no “Temática”.
1980
La Sub-comisión de Maximofilia se
reúne el 10 de noviembre en Essen (A), a fin de proceder
a una renovación del Bureau, estando presentes los
delegados de Alemania, Bélgica, Brasil, Francia, India,
Italia, Luxemburgo y Rumania.
Se procede a la votación de los
candidatos, siendo ésta como sigue:
Sr. De la Ferté (F), 14 votos.- Sr.
Néaga (R), 13 votos.- Sr. Wolf (L), 13 votos.- Sr.
Morera (I), 12 votos.- Sr. Sanders (B), 10 votos.- Sr.
Kotopoulis (G), 7 votos y Sr. Szekely (H), 2 votos.
A la vista del resultado del
escrutinio, el Bureau quedó constituido así:
PRESIDENTE: Sr. De la Ferté (F)
VICEPRESIDENTE: Sr. Néaga (R)
SECRETARIO: Sr. Morera (I)
MIEMBROS: Sres.
Sanders (B) y Wolf (L)
No elegidos: Sres.
Kotopoulis (G) y Szekely (H)
1981
Creación de una Comisión de
Maximofilia, independiente de la Comisión Temática.
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LA CONCORDANCIA EN LA
TARJETA MÁXIMA
MANUEL MONTERREY MOLINA
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 23 - DIC. 2002) |
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De los tres elementos que componen una tarjeta
máxima, el orden prioritario para la realización de la pieza
filatélica es: el sello, el matasellos y el soporte o tarjeta
postal. Concretándonos exclusivamente al sello, éste puede contener
uno o varios motivos, habiendo siempre entre ellos –caso de que sean
más de uno- cierta relación o concordancia común de las imágenes. El
sello que ilustra la figura nº 1 se emitió el año 2002 en la serie
“Centenarios” para conmemorar el 175 aniversario del nacimiento en
El Puerto de Santa María (Cádiz), en 1827, del Dr. Federico Rubio y Galí (y no el centenario de su fallecimiento en Madrid en 1902). En
el referido sello aparece el propio personaje, fragmento tomado de
un óleo del pintor Andrés Pastorino, que se encuentra en la Facultad
de Medicina de Cádiz. A la derecho del mismo, se observan dos
enfermeras que nos recuerdan que el citado facultativo fundó la
Escuela de Enfermeras de Santa Isabel de Hungría. En la tarjeta, el
sello va cancelado con matasellos ordinario de Cádiz, lugar donde se
encuentra el cuadro, y único adecuado para poder incluir esta pieza
en el tema “pintura”. Por el contrario, el mismo sello, con distinto
soporte y matasellos de Primer Día de circulación de El Puerto de
Santa María (Cádiz) –fig. nº 2- lugar de nacimiento del Dr. Rubio,
se ha conseguido una perfecta tarjeta máxima que se podría incluir
en el tema “personajes”. Si hubiéramos aprovechado también la imagen
de la derecha del referido sello (enfermeras) con un soporte y
matasello adecuado, podríamos haber logrado otra pieza del tema
“medicina y/o afines”.
Hacemos estas consideraciones para exhortar a
los coleccionistas a que aprovechen los efectos postales de
motivos múltiples para realizar con un único sello, varias
tarjetas máximas, ya que según los vigentes Estatutos
Internacionales de Maximofilia, podemos obtener tantas
realizaciones como temas ilustren el sello, siempre, por
supuesto, que los elementos sean apropiados para el caso.
A propósito del sello que estamos comentando,
hemos de advertir un pequeño error de impresión. Si
observamos la imagen de la tarjeta postal de la pintura, el
Dr. Rubio lleva los guantes en la mano izquierda, tal como
figura en el cuadro original, y si hacemos un pequeño
ejercicio de imaginación y ampliamos en su totalidad el
fragmento del sello, observaremos que los guantes aparecen
en la mano derecha, debido sin duda a haberse invertido la
impresión de la imagen tomada de una diapositiva.
El segundo sello de la citada emisión de “Centenarios” está dedicado
a conmemorar los cien años del nacimiento del poeta sevillano Luis
Cernuda, y aplicando lo expuesto anteriormente, hemos preparado dos
T.M. de dos temas diferentes, uno de “personajes” , con la imagen
del poeta y matasellos alusivo a Sevilla, de primer Día de
circulación –fig. nº 3- y otra con la imagen de la Puerta del León
de los Reales Alcázares de Sevilla y matasellos ordinario de dicha
ciudad –fig. nº 4-. Ambos motivos figuran en el aludido sello. |
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ATM’S
ESPAÑOLES
juan M.
Laynez Ramírez
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 23 - DIC. 2002) |
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El motivo por el cual vengo a escribir este artículo viene motivado
por la carta que en su día escribí a nuestro presidente D.
Manuel
Monterrey, y la contestación recibida. Mi planteamiento era que,
aprovechando los bajos faciales con los que se pueden conseguir las
emisiones españolas de ATM´s, y al igual que en su día se hiciera
con la serie de 4 locomotoras, se podría
continuar con las demás series que han venido apareciendo. La
respuesta fue que no se ha continuado con este tipo de realizaciones
debido en gran medida al gran número de críticas que recibió la
confección de las mismas por parte de
numerosos socios.
Desde que comenzaran a emitirse en nuestro país
los ATM’s, o llamémosle pegatinas, he venido coleccionándolos como
lo que son: SELLOS a todos los efectos. Quizás acostumbrado a las
emisiones norteamericanas y sus múltiples ensayos y novedades en
las nuevas emisiones filatélicas, o quizás porque también me
considere temático y por lo tanto me da pie a conocer las múltiples
variedades de emisiones mundiales en busca de mis piezas, mi postura
ha sido desde un principio no menospreciarlas en lo más mínimo, ya
que en definitiva no dejan de ser SELLOS, aunque con un formato
diferente. En alguna ocasión los he denominado “sellos adhesivos de
impresión térmica y valor variable”.
Pues claro que tienen varios o muchos defectos (conservación,
impresión, etc.), y que gusta más el sello clásico dentado, hasta
ahí estoy de acuerdo, pero no por eso hay que defenestrarlos; se les
puede buscar su lado bueno y mirar un poco en positivo.
Hay que considerar que, si al principio las
emisiones españolas de ATM’s, teniendo en cuenta los diseños, eran
de un gusto
muy
discutido, poco a poco han ido mejorando mucho y, actualmente se
emiten series de medios de transporte (locomotoras, motos, coches,
barcos de época) que pueden dar mucho juego si se contara con un
buen soporte. Actualmente contamos con ATM’s emitidos con un diseño
bastante propicio para la realización de tarjetas máximas. Valga
como ejemplo las emisiones de España Turística, Gran Regata 2002,
Naturaleza, Pintura, España 2000, Lorca, Félix Rodríguez de la
Fuente, Cervantes, serie de seis Vírgenes, y otras tantas.
Desde un punto de vista pluralista, entiendo que
haya socios a los que aún no les guste,
y quizás nunca les llegue a gustar, pero deben tener en cuenta que,
tal como se tratara en el Foro Postal de Madrid, esto va a ser en
gran medida lo que nos va a depara el futuro. Ya se emplea el
término “postfilatelia”. Obviamente, nuestra asociación no debe
cerrarles las puertas a ese futuro, ya que tenemos que darnos cuenta
de que la Maximofilia, al igual que ocurre con la filatelia, debe
evolucionar.
Yo acepté esta evolución desde un principio,
haciendo mis propias realizaciones; otros están entrando poco a poco
(más vale tarde que nunca...), y otros, quizás nunca quieran aceptar
los ATM’s, pero entiendo que estos socios y amigos no deben levantar
un muro ante un hecho que es evidente, que también hay socios a los
que nos gustan las tarjetas máximas confeccionadas con ATM’s.
No TODAS las tarjetas máximas confeccionadas por
ASEMA son siempre del agrado de todos, así que insisto en que
recapacitemos el asunto en cuestión y aprovechemos lo que de momento
vamos teniendo, ya que puede ser que se cuando queramos “subirnos al
carro” nos demos cuenta de que ha sido demasiado tarde. |
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EL ENCANTO DE
LAS TARJETAS MÁXIMAS
SERGIO BERTI
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 24 - JUN. 2003) |
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El que escribe es un coleccionista de la Temática
de Música, que utiliza las distintas oportunidades que ofrece el
sello y los elementos que lo revalorizan, como, por ejemplo, los
matasellos impresos en un sobre circulado, los sobres de Primer Día
y las tarjetas máximas.
Estas últimas han sido, en todos los temas, la
cara y la cruz de las colecciones.
Sabemos, en efecto, que hasta hace algunos
lustros, las tarjetas máximas no estuvieron bien vistas en una
Temática, porque el espacio que ocupaban en un hoja era muy grande y
causaba la pérdida de espacio para las descripciones del tema, en
lugar de la inserción de otras “piezas” más apropiadas para
desarrollar determinado aspecto del tema.
Hoy, la restricción de las T.M. en las temáticas
es mucho más reducida y en casi todas las colecciones importantes
encontramos T.M. de gran valor, que revalorizan la colección. Es
decir, está plenamente reconocido el valor filatélico y estético que
le da a una Temática, ya que los detalles de las T.M. hacen que
aumente y precise mejor la imagen que aparece en el sello, que tiene
un espacio ilustrado menor.
Si partimos, además, de los primeros ejemplos de
T.M. (que ya empezaron al final del siglo XIX, con rarísima
concordancia entre la imagen del sello y la de la tarjeta) o de
aquéllas de principios del siglo XX, creadas para conmemorar la
desaparición de ciertos personajes (como la de Giuseppe Verdi, en la
que todas las sociedades imprimían tarjetas de la época muy
solicitadas por los coleccionistas) o para recordar algunos
espectáculos y fiestas escenificados en el Teatro Scala de Milán o
en el Gran Liceo de Barcelona, óperas líricas..., hacen que una
colección específica de T.M. o que la inclusión de algunas T.M. en
una Temática, tenga un especial “encanto” y le da un mayor valor
estético a nuestra colección, a la vez que una mayor calidad al
conjunto de las ilustraciones.
Las obliteraciones que respetan la concordancia
con el sello y la ilustración de la tarjeta, elevan cada vez más la
calidad de las tarjetas máximas y de la Moderna maximofilia. Hoy en
día existen piezas de alta calidad que imprimen mayor valor a
todos
los temas de coleccionismo.
Si observamos algunas T.M. realizadas en los años
20 y 30, o en el período en el que aún no fueron completamente
observadas las concordancias entre las ilustraciones de los sellos y
las cancelaciones (como en el período entre los años 40, 50 y 60),
podemos ver cómo las T.M. de estos años tienen aún el encanto de
“documentos” de muy difícil adquisición, teniendo e cuenta que no
todos los coleccionistas se preocupaban de preparar una colección
fundamentada en estos elementos y, muchos menos, para incluir dichas
piezas en una Temática, por lo que ahora estamos convencidos de que
una buena colección de T.M. colma nuestro instinto coleccionista,
incluso en las ocasiones en las cuales hubo un tiempo en que
nuestras ideas temáticas no encontraban favorables opiniones entre
quienes no consideraban las T.M. como “elementos
postales-filatélicos”. |
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LAS T.M. EN
OTRAS RAMAS FILATÉLICAS
JUAN ANT. CASAS
PAJARES
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 27 –
jun.
2004) |
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Otras
ramas de la filatelia que acogen tarjetas máximas son la temática y
la clase abierta (open class).
Entre los muchos comentarios que he escuchado por
parte de los jurados temáticos destaco dos: no “abusar” y pocas y
buenas. Traducido resulta que una colección temática no debe
contener más de 3 ò 4 T.M. y por supuesto piezas antiguas. De
entrada todo bien pues ellos son los que confeccionan sus reglas y
en la que estoy de acuerdo que cuanto más antiguas y raras le dan
más categoría a la colección.
Al contemplar colecciones temáticas de buena
calificación hacia arriba, el que escribe se fija mucho en esas
“escasas” pero magníficas T.M.. Lo que me llama mucho la atención es
que la presentación de las T.M. en pocas ocasiones se exponen
manifestando los conocimientos filatélicos y maximofílicos, como
hacemos los maximofilistas. Incluso he contemplado con sorpresa
que alguna que otra pieza no es una correcta T.M.. Esto ocurre
también en la clase abierta donde se pueden exponer más cantidad de
T.M. y en donde es muy importante diferenciar una verdadera T.M. de
aquella pieza que no lo es y contiene una tarjeta postal, un sello y
un matasello la cual se puede presentar por cualquiera de los tres
elementos de la pieza que tenga relación con el tema tratado.
Como
la temática y la clase abierta acogen todo tipo de piezas
filatélicas e incluso la clase abierta piezas no filatélicas. Creo
que es importante que los coleccionistas demuestren sus
conocimientos filatélicos. En el caso de las T. M. los
maximofilistas solemos consultar nuestras dudas.
En ocasiones he
visto que se ofrecen en subastas piezas como T.M. que no lo son.
Cuando se tenga duda, antes de comprar, es mejor consultar con
coleccionistas expertos. Los jurados de maximofilia estamos en buena
disposición de colaborar con jurados de otras ramas y con todos los
coleccionistas que lo soliciten |
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TARJETAS
POSTALES QUE HAY QUE EVITAR
EN LAS
COLECCIONES DE MAXIMOFILIA
JUAN ANT. CASAS
PAJARES
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 28 – DIC.
2004) |
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En esta ocasión voy a tratar sobre la tarjeta postal pues se
siguen viendo en algunas colecciones tarjetas postales que no se
ajustan a la reglamentación vigente. Es importante seguir las
recomendaciones de los jurados especializados en maximofilia para ir
mejorando las colecciones.
Voy a mostrar y comentar algunas tarjetas
postales que hay que evitar para realizar T.M. y mostrar en las
colecciones.
1 SAN
FRANCISCO Y SAN ANDRÉS.
EL
GRECO. MUSEO DEL PRADO.
A excepción de las postales anteriores a 1940, la
ilustración deberá ocupar al menos el 75 % de la superficie.
La ilustración de esta tarjeta postal presenta
menos del 75% de la superficie. Se debe evitar.

2
LANCE TAURINO.
La tarjeta postal
debe presentar la mejor concordancia posible con el motivo del sello
o con alguno de sus motivos en caso de fuesen varios.
La tarjeta postal muestra un lance taurino
distinto al del sello. Se debe evitar.
3
OBRA DE JOAN MIRÓ
No son permitidas las tarjetas postales que
reproduzcan el sello en su integridad.
La tarjeta postal reproduce en su integridad
el sello. Se debe evitar.

4
AMIRAL DE COLIGNY.
No son permitidas
tarjetas encoladas.
La ilustración de esta tarjeta está pegada
a su superficie. Debe evitarse.

5
REMBRANDT.
No son permitidas
tarjetas que representen montajes (más de una imagen).
Estas postales de ediciones Bourgogne se suelen
ver en muchas colecciones. Muestran dos imágenes. Se deben
evitar.
6
HUSKY. PERRO ESQUIMAL
No son permitidas
las tarjetas manipuladas aclarando una zona o pegando un trozo de
papel blanco para que se vea mejor el matasello.
En esta postal podemos ver como se ha aclarado
una zona para que se pueda ver mejor el matasello. Se deben evitar.
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LA MAXIMOFILIA Y LOS
SELLOS SETENAT
ANTONIO CABRAL REGO
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 29)- JUN. 2005 |
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En 1987, los
Correos de Portugal emitieron una serie de dos
sellos conmemorativos del V centenario de la salida
del navegante portugués Bartolomé Dias, con un valor
facial de 25 escudos cada uno. El conjunto
constituye una panorámica “setenat”.
El sello del lado
izquierdo representa, en el fondo, un panorama de
Lisboa, en la época de los descubrimientos, con la
leyenda: “1487 – Bartolomeu Dias sale de Lisboa”. En
el lado derecho, “1488 – Padrao dejado por
Bartolomeu Dias en la costa africana”. Es semejante
a los que este navegante fue dejando a lo largo de
la costa durante su viaje hacia el sur. El
representado en el sello en cuestión, tiene como
fondo un mar encrespado, como imaginamos que fue la
unión de los dos océanos, Atlántico e Índico.
La carabela, con
las velas extendidas, ocupa los dos sellos, motivo
por el cual, sólo en el conjunto de los dos, la
misma se puede contemplar.
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Bajo el punto de
vista de la realización maximofílica, era imposible,
según los Estatutos Internacionales de Maximofilia,
que señalaban que en una T.M. sólo está permitido un
único sello. Así, sólo se podría realizar una T.M.
con el mapa de Lisboa antigua, con el sello del lado
izquierdo y otro con el derecho, reproduciendo el
padrao.
En la década de los 80 fue
construida en los astilleros portugueses una réplica de la
carabela usada por el navegante, que estuvo fondeada en el
río Tajo, enfrente de la Torre de Belém. Esto permitió la
realización de una bella y original fotografía y,
consecuentemente, la impresión de una tarjeta postal
ilustrada.
Al estudiar el asunto,
verificamos que, según las reglas establecidas entonces, no
sería posible una realización maximofílica. Con el conjunto
de los dos sellos emitidos el 8 de noviembre de 1987, o sea,
precisamente 500 años después de la salida de Bartolomeu
Dias, realizamos la T.M. que reproducimos.
Fuimos duramente criticados
por esta realización, pero las críticas doblegaron a
nuestros argumentos. Cabe aquí recordar que, a pesar de
todo, se imprimió gran cantidad de ejemplares, que se
regalaron a todos los alumnos de las escuelas de la
República Surafricana.
Los años fueron pasando y,
actualmente, los Estatutos Internacionales ya contemplan una
excepción a la regla, puesto que las imágenes representadas
en los dos sellos diferentes forman una imagen única y
completa. Es decir, nos fue dada la razón años más tarde.
El pasado 28 de junio
fueron emitidos por los Correos de Portugal 2 hojitas con 16
sellos cada uno (4 series) de los peces espada azul y espada
blanco, emisión Azores, con el logotipo W.W.F.. |
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El grupo del pez
espada azul, pez espada blanco, pez vela y espadarte
son especies pertenecientes al grupo túnidos, que,
en las lenguas inglesa y francesa, se designan
marlín.
La migración de los
atunes se constata a lo largo de la costa portuguesa
y tiene como destino el Estrecho de Gibraltar,
después de haber vivido en el Océano Atlántico se
dirigen al Mediterráneo, donde desovan. A partir de
finales de junio regresan al Atlántico, donde
existen otras especies de la misma familia que se
reproducen en los mares de Madeira, Canarias y las
Azores. Después de la reproducción se dirigen hacia
el norte, a Irlanda, de donde regresan en octubre,
dada la baja temperatura de las aguas. |
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Son las especies
más conocidas y codiciadas por los pescadores
deportivos de “Big Game”. El apreciado asociado y
amigo de la A.P.M., el prof. Manuel Vieira Gaspar,
con residencia en las Azores, procedió a la
impresión de las postales de deportes, editándolas
el Núcleo Filatélico “O Milhafre” y a la realización
maximofílica, usando el conjunto de sellos
representativos de los peces espada azul y blanco,
antes referidos, aplicando el conjunto con el
matasellos de Primer Día de Ponta Delgada. Esta
obliteración abarca los dos sellos, siguiendo
perfectamente las reglas establecidas en cuanto a la
concordancia.
No podemos dejar de
felicitar por esta excelente realización, en la cual
se tuvo el cuidado de inutilizar los dos sellos
“setenat” al mismo tiempo.
BIBLIOGRAFÍA: “La
fauna” Vol. X, de Félix Rodríguez de la Fuente.
“Folleto de Correos de Portugal” nº 19/2004. |
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20
ANIVERSARIO
JUAN ANT. CASAS
PAJARES
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 29)- JUN. 2005 |
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Parece
que fue ayer, el 2 de abril de 1985, cuando el
organismo oficial correspondiente nos comunicó que
la Asociación Española de Maximofilia ASEMA quedaba
inscrita y visaba sus Estatutos con el número
58.692.
El objetivo principal de su
creación fue el de difundir el apasionante
coleccionismo de las tarjetas máximas. Varios
coleccionistas experimentados y otros que
comenzábamos estudiamos los reglamentos, aclaramos y
unificamos ideas y comenzamos a transmitir nuestro
entusiasmo entre otros coleccionistas que poco a
poco se vieron atraídos por las tarjetas máximas.
Sabido es que los comienzos
fueron duros y los que nos atrevimos a presentar
colecciones de maximofilia en exposiciones
competitivas no obteníamos los resultados merecidos,
pero ahí estábamos. Las satisfacciones personales
venían por la cantidad de aficionados y de público
que se acercaba a contemplar nuestras colecciones.

Con el trabajo y entusiasmo de
nuestro presidente Manuel Monterrey Molina y el
resto de directivos fue aumentando el número de
socios y la demanda de las tarjetas máximas que
realizaba nuestra asociación. Con la creación de la
revista “APUNTES DE MAXIMOFILIA” , que se
difunde gratuitamente entre sus socios, por todos
los estamentos de la Federación Española de
Sociedades Filatélicas, asociaciones maximofílicas
y representantes FIP de maximofilia, se reconoce
nuestra labor que viene refrendada por los
galardones obtenidos en exposiciones nacionales y
mundiales y por los conseguidos por las colecciones
españolas de maximofilia. Estas circunstancias
facilitan que Manuel Monterrey, al frente de la
Comisión de Maximofilia de
FESOFI,
pueda llegar a ser jurado nacional de maximofilia y
promocionar más adelante a otros destacados
maximofilistas como jurados nacionales y en el año
2000 FESOFI me presenta como jurado alumno FIP en la
exposición mundial MADRID 2000 obteniendo el
aprobado. Anteriormente en 1992 FESOFI presenta a
Manuel Monterrey como candidato al Bureau de
Maximofilia de la FIP, siendo elegido en el 61
congreso de la FIP. Monterrey se convierte en el
primer filatelista español que alcanzaba esta
posición.
Todos
los que conocimos y tratamos a Manolo Monterrey
sabemos que ASEMA fue una parte muy importante de su
vida desde su creación. En sus últimos años su
principal objetivo fue que nuestra asociación no se
extinguiera tras su falta. Lo pasó mal cuando los
médicos le “aconsejaron” que abandonara su labor en
ASEMA, cosa
que no hizo en su totalidad. Durante algunas
semanas buscamos las personas que realizaran estas
labores de una forma óptima. Hubo momentos de
desánimo. Afortunadamente llegamos a un acuerdo,
según el tiempo disponible de algunos socios, se
reestructura la directiva y entra una persona clave
para que todo siga adelante, este socio es Pepe
Palma Azúa. Es cuando Manolo Monterrey se
tranquiliza al ver garantizado el futuro de su
querida ASEMA. Antes de lo que esperábamos nos deja.
Tras
su pérdida un grupo de socios nos proponemos el reto
de llevar el rumbo de nuestra asociación.
Al frente de una directiva
renovada nos presentamos a la asamblea y obtenemos
el
apoyo de los socios. Durante este tiempo hemos
salvado lo mejor posible todos los objetivos que nos
marcamos. Tengo que destacar y agradecer el gran
trabajo que están realizando los directivos que
siempre están abiertos a todas las sugerencias que
nos puedan llegar de nuestros socios y aficionados a
la filatelia en general.
Este año nos hemos marcado otro
reto importante, toda asociación que se aprecie y
quiera
estar en el día a día tienen que mostrar su
trabajo a los demás. En la actualidad el presente y el
futuro está en internet y queremos presentar nuestra
nueva página Web durante
este año. Queremos hacer una página moderna en la
que nosotros podamos mostrar nuestras actividades al
mundo entero y a su vez seguir difundiendo esta
forma apasionante de hacer filatelia.
Los autores de los contenidos de esta página son
nuestros directivos JUAN ANT. CASAS PAJARES,JOSÉ
PALMA AZÚA y FRANCISCO VELÁZQUEZ BARROSO, con la
colaboración del resto de los miembros de la Junta
Directiva.
Hemos cumplido 20 años y
esperamos poder cumplir muchos más, con la ayuda de
todos vosotros y con el recuerdo de los que se
fueron lo conseguiremos. A todos, FELICIDADES.
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MAXIFRANCE
2005: CAMPEONATO EUROPEO DE MAXIMOFILIA
NICOS
RANGOS
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 30 – JUN. 1994) |
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A.
La Exposición
Del
23 al 25 de septiembre de 2005, “Les Maximaphiles
Français” organizaron en colaboración con la
Federación Francesa de Filatelia (FFAP) y el Grupo
de Asociaciones Filatélicas de Paris-Ile
de Francia (GAPHIL) la exposición ”MAXIFRANCE 2005”
en el Palacio de los Deportes, un maravilloso salón
ubicado en el Mayor de los suburbios (barrio) de
Paris Corbeil-Essonnes.
Quince países, incluyendo a China y Canadá,
participaron en esta exposición con categoría
nacional pero con participación internacional, con
un record de 100 colecciones de las cuales 64 eran
de la Clase Competición, 21 eran de la Clase Juvenil
y 12 participaron en la Clase Corte de Honor.
El
Presidente de la Junta de “Les Maximaphiles Français”,
Mrs. Anny Boyard fue quien primero concibió la idea
y dio los primeros pasos y con el apoyo, entusiasmo
del Sr. Dominique Bidault, presidente de los
filatélicos de la zona de Corbeil-Essonnes, y la
dedicación de un amplio grupo de voluntarios, la
idea preconcebida se hizo realidad. Entre todos los
presentes en la ceremonia de inauguración había
distinguidas personalidades como el Senador y
Alcalde Sr. Serge Dassault, Sr. Joseph Wolff, vice-presidente
de la FIP, Sr. Robert Deroy, presidente de la
Federación de Asociaciones Francesas de Filatelia,
Sra Françoise Eslinger, directora del Servicio
Filatélico de Francia, Sr. Dominique Hardy,
presidente de grupo de Asociaciones Filatélicas de
Paris-Ile
de France (GAPHIL) y otros tantos.
El
Jurado se compuso de los más selectos jurados que
actualmente lideran el movimiento internacional de
maximofilia Jacques Thenard, Joseph Wolff, Nicos
Rangos y Juan Antonio Casa Pajares, con la
colaboración de Michel Chagniot, Frans Hermse,
Gianfranco Poggi y Daniel Barbe.
La
exposición, que estuvo abierto durante tres días,
fue visitada por escolares, filatelistas y otros
visitantes de la zona, así como de otras ciudades de
Francia y de la Unión Europea, e incluso hubo
visitas desde Rusia y China.
B.
El Simposium Europeo de Maximofilia
Al
igual que en la exposición, los organizadores
incluidos en el programa del Simposium Europeo de
Maximofilia,
que
tuvo lugar en el teatro municipal de la localidad
bajo la dirección de Sr. Joseph Wolff, vice-presidente
FIP y responsable FIP para la Maximofilia, y Mr
Nicos Rangos, director FIP de la Comisión de
Maximofilia. Asistieron más de 70 participantes
entre los que un buen número de ellos tomaron parte
de la interesante discusión, sin precedentes en el
ámbito internacional de Maximofilia, por su calidad
y profundidad. El primer asunto de la agenda del
symposium era “Presentación de la Maximofilia y
debate público sobre la interrelaciones de las
tarjetas máximas con la Clase Temática y Clase
Abierta”, exitosamente presentado por el profesor
Jean-Claude Bouquet, miembro de la Asociación “Les
Maximaphiles Français”.
El
siguiente asunto fue “Cómo atraer a los jóvenes
hacia la Maximofilia - Maximofilia en relación con
las colecciones Un Cuadro y las preferencias
(gustos) de los jóvenes”, presentado por Sr. Pascal
Bandry, responsable de la sección juvenil de “Les
Maximaphiles Français”. Durante la discusión que
siguió, el Sr. Michel Menchon, presidente dela
Comisión Temática de la FFAP, tomó parte al igual
que el Sr. Miguel A. García Fernández, presidente
FIP de la Comisión de Filatelia Juvenil, cuyas
presencia dieron una
dimensión
especial a la discusión del asunto. Todos los que
hablaron pusieron énfasis en lo positivo que supone
el hecho de que las tarjetas máximas deben seguir
desempeñando en los jóvenes coleccionistas tanto en
la Clase Juvenil como en la Clase Temática, y las
promocionadas Clase Un Cuadro y Clase Abierta. El
Sr. Philippe Lesage, resaltando el ejemplo de la
competición escolar en Chipre, expresó la necesidad
de adoptar nuevas ideas y nuevas aproximaciones,
enfatizando la necesidad de un esfuerzo intensivo,
colectivo y coordinado por parte de los líderes y
monitores internacionales para entrenar a los
jóvenes.
C. The FIP Official
Maximaphily Meeting
Durante la sobremesa del mismo día tuvo lugar la
Reunión Oficial FIP de Maximofilia, y tal como
estaba programado el Sr. Nicos Rangos presidió la
reunión de delegados en presencia del Sr. Joseph
Wolff, vice-presidente FIP responsable de
Maximofilia. Tras pasar lista, comenzó una muy bien
preparada presentación que trataba sobre las
normativas que rigen la maximofilia y la validez de
las tarjetas máximas (SREV y Guías), presentado por
el profesor Jean-Claude Bouquet y Sra Anny Boyard,
presidenta de “Les Maximaphiles Français” .
La presentación fue seguida de un vivo debate sobre
algunos puntos especiales tales como sobre el
porcentaje de superficie de la ilustración de la
tarjeta postal (75%?), las dimensiones de la
tarjeta postal, la concordancia entre los tres
componentes de una tarjeta máxima y las tarjetas
máximas hechas con recortes de Entero-postales. En
todos estos puntos, se alcanzaron acuerdos que muy
pronto se definirán por el Bureau de la Comisión FIP
de Maximofilia y serán presentados para el próximo
congreso FIP para un proceso de ratificación.
Desafortunadamente no hubo tiempo suficiente para
discutir los siguientes puntos que serán debidamente
atendidos muy pronto por el Bureau de la Comisión
FIP de Maximofilia:
-
Tarjetas Máximas con sellos personalizados,
“lengüetas” o perforados.
-
Creación de la web de la Comisión FIP de
Maximofilia.
-
Reglamento Oficial para elegir la “Mejor Tarjeta
Máxima”
-
Calificación de colecciones de maximofilia por
jurados no cualificados en exposiciones nacionales
e internacionales.
-
Como difundir la maximofilia en países de África y
Asia, en Inglaterra y países nórdicos.
-
Tarjetas máximas creadas por ciertas
administraciones postales sin conformidad con la
reglamentación FIP.
-
Incrementar el reconocimiento de las autoridades
postales del mundo filatélico.
D.
-
Competición Internacional para la Mejor Tarjeta
Máxima del 2004.
- Votando a la Mejor Tarjeta Máxima creada
durante el 2004.
Los
siguientes 27 países, los cuales cumplieron con la
normativa plasmada en los reglamentos, llegaron a la
ronda final en la Competición Internacional para la
Mejor Tarjeta Máxima del 2004:
Argentina, Armenia, Australia, Bélgica, Bulgaria,
China, Croacia, Chipre, República Checa, Egipto,
Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Holanda,
Hungría, Italia, Luxemburgo, Malasia, Nueva Zelanda,
Portugal, Rumania, Serbia-Montenegro, Singapur,
Eslovaquia, España, Suiza.
Todas
las recibidas fueron juzgadas de acuerdo con la
normativa internacional, por la sensibilidad del
creador en la elección del tema, originalidad,
investigación y el máximo grado de concordancia
visual entre los tres elementos esenciales que
componen la Tarjeta Máxima, es decir, el dibujo de
la tarjeta,, el dibujo del sello y la cancelación.
Antes
de la clausura de la reunión, a los delegados
presentes con derecho a voto, el presidente les
pidió que votaran de acuerdo con las normas para la
elección de la Mejor Tarjeta Máxima del 2004.
Tras
la votación final fueron elegidos los siguientes
ganadores, según el orden de méritos: Holanda,
Chipre y Malasia.
Yo
cálidamente agradezco a todos los delegados de los
países que han tomado parte en esta competición
internacional, la cual ha sido todo un éxito en su
segundo año. Se me viene a la mente todos aquellos
con reservas con respecto a la razón dada por Mrs
Barbara Barsh, la delegada de Australia, por
sentirse complacidos por el hecho de que
participara.
“La
Competición por la Mejor Tarjeta Máxima” creo que es
idea realmente creativa por las siguientes razones:
·
Renueva nuestro interés en las reglas de
concordancia
·
Nos
hace ver el sello – buscando tarjetas concordantes y
buscando un matasellos acorde.
·
Nos
da la posibilidad de crear nuestras propias tarjetas
·
Incrementa el interés de crear lo nuestro
·
Engloba a todos los maximofilistas del mundo en un
interés común
·
Lo
puede ganar cualquier
·
No
tienes por que ser un Medalla de Oro para participar
·
Porque los sellos, tarjetas y matasellos están al
alcance de todos.
Finalmente, me gustaría felicitar a todos los que
han contribuido para que se haya llevado a cabo este
importante
y exitoso evento “MAXIFRANCE 2005”, que acaba de
pasar de forma especial a la historia de la
Maximofilia.
1º premio: Holanda
El
beso en el balcón después de la boda de SAR Príncipe
de Holanda William-Alexander y la Princesa Máxima.
Creada por el holandés Ronald van der Leeden,
inspirado por el mensaje de amor y también de
simplicidad.

2º
premio: Chipre.
La
suavidad de la naturaleza, con delfines. Creada por
Nicos Rangos.
3º
premio: Malasia.

Carro
tirado por bueyes. Sensitivo a la tradición y
cultura. Creado por el malayo Choh San Ye.
El
primer premio será entregado el próximo mes durante
una ceremonia especial en La Haya. |
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A PROPÓSITO
DEL REGLAMENTO DE MAXIMOFILIA
SALVADOR
LUNA GÁLVEZ
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 31 – JUN. 2006) |
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Días atrás, estuvimos reunidos un grupo de maximofilistas con nuestro
Presidente de ASEMA y, a la sazón, Delegado de la
Comisión FIP de Maximofilia, Juan Antonio Casas
Pajares con la intención de traducir al español la
propuesta del nuevo reglamento (escrita en inglés y
francés), ya que en la exposición mundial de Málaga,
tendrá lugar su debate y aprobación si procede.

A mi juicio, el
reglamento debe ser claro y conciso. A veces resulta
difícil una precisión absoluta, por lo que podría
argumentarse cierta flexibilidad en dicho
reglamento.
En este sentido,
conviene resaltar que la flexibilidad a la hora de
redactar normas no es muy conveniente, pues conduce
a veces a ambigüedades, que pueden hacer que el
reglamento carezca de sentido en sí mismo, pues en
el mejor de los casos puede crear confusión y
contradicción y en el peor interpretar lo que mejor
convenga a la hora de juzgar las colecciones.
El reglamento que se
propone presenta numerosas palabras como
“conveniente”, “a ser posible”, “preferentemente”
“debe”, etc., que atestiguan la ambigüedad a la que
hemos hecho alusión anteriormente. Esta falta de
concreción en sus artículos perjudica tanto a
expositores como a jurados, dejando a los primeros
indefensos ante cualquier reclamación y a los
segundos colocándolos en situaciones incómodas.
La Maximofilia, guste
o no guste, moleste o no moleste, ha entrado de
lleno en la filatelia; trabajo nos ha costado pero
lo hemos conseguido. Ahora bien, todo este esfuerzo
podría quedar inútil ante los comentarios –a veces
demasiado severos- de aquellos que afirman que esta
rama de la filatelia permitiría conseguir de forma
“fácil” un palmarés, que con otras modalidades no se
hubiesen conseguido. En este sentido, creo que las
normas que rigen el modo de realizar y valorar las
colecciones presentadas a los certámenes han de
tener una rigurosidad y criterios que garanticen una
seriedad y dificultad para su realización y por ende
le confieran grandeza y no simplicidad. Ésta y no
otra es la forma principal de demostrar -además de
otros aspectos-, que la crítica arriba esgrimida no
es cierta.
Además de los
defectos de forma que hemos señalado, existen
también otros de fondo como son, a mi entender,
agravios comparativos y una falta de coherencia, que
comprometen el prestigio de la maximofilia alcanzado
en estos últimos años y esto si cabe, es más grave
aún, que los defectos de forma que hemos comentado
anteriormente.

A este respecto
pongamos un ejemplo:
En el presente reglamento en el artículo 4, que hace referencia a los
“criterios de evaluación de las participaciones” y,
en concreto, en el apartado 4.3 que habla de los
conocimientos e investigación y en particular en lo
concerniente a la concordancia de lugar, todavía se
contempla el absurdo e incomprensible tema de las
obras de arte (pinturas, vidrieras, esculturas,
frescos, tapices y en general todas las obras de que
se encuentran en museos o colecciones) que al ser
consideradas de carácter “UNIVERSAL”, se
acepta el matasellos del país emisor del sello.
Por el contrario,
para los monumentos y paisajes sólo se admite
una localidad para obtener la concordancia de lugar,
aquella donde se encuentra el monumento, el paisaje
o el lugar. Así pues, parece ser que un monumento no
puede alcanzar jamás la condición de “UNIVERSAL”.
¡Pregúntenselo a la Torre Eiffel o a la Estatua de
la Libertad!
Por ello jamás podría considerarse T.M. aquélla que estuviera
confeccionada siguiendo nuestro ejemplo con un
hipotético sello de la Estatua de la Libertad o de
la Torre Eiffel emitido por España. Sin embargo, sí
podríamos contemplar una TM confeccionada con un
sello francés o americano que hiciese alusión a un
cuadro de Velázquez que se encontrara en el museo
del Prado o a una pintura de Van Gogh ubicada en la
National Gallery de Washington.
En cuanto a los
personajes el matasellos ha de guardar una
concordancia no ya con el lugar, que de algún modo
esté vinculado a la vida de dicho personaje, sino
que además ha de respetar el motivo de emisión del
sello.
Es decir una TM
realizada con un sello de Miguel de Cervantes que
conmemorase su nacimiento, no valdría el matasellos
de Madrid donde desarrolló su actividad durante
muchos años, ni el de Valladolid, Córdoba o Sevilla,
ciudades donde vivió y estudió. La única posibilidad
sería el matasellos de Alcalá de Henares.
Si el sello hubiese
sido emitido para conmemorar su muerte entonces sí
sirve el de Madrid, pero no otro cualquiera y si el
motivo de emisión no indica nada en concreto como
sucede a veces, entonces sí es válido cualquier
matasellos que tenga relación con su vida. ¡Vaya!
parece ser que lo importante de un sello no es el
personaje o el motivo de su diseño, sino la
efeméride que conmemora.
Paradójicamente en el caso de un país extranjero, su confección sí
sería posible, sea cual fuere el motivo de su
emisión. Por ejemplo, si Francia emite un sello de
Miguel de Cervantes, en este país sí podría
realizarse una TM.
%20Anvý_small.jpg)
Concluyendo, se
desprecia una ciudad de su país natal con una
vinculación importante y, sin embargo, se acepta un
matasellos de una ciudad de un país extranjero.
¿Acaso creen ustedes
que se puede cuestionar que la obra de Gustave
Eiffel es menos Universal que la de Diego Velázquez?
¿Creen que debe aceptarse una TM de Cervantes
matasellada en París y rechazar una con matasellos
de Madrid porque el motivo de la emisión sea la
conmemoración de su nacimiento? Para llorar, o
mejor, para reír. ¿No les parece increíble? Pues así
es señores y esto no debe ni puede continuar así.
¿Es esto coherencia? ¿Existe agravio comparativo
entre las obras de arte y los personajes o
monumentos? Creo que ha quedado patente la
injusticia que se comete con este tipo de criterios.
¡Hombre! Es que ha puesto usted unos ejemplos muy a su favor, ya que a
Miguel de Cervantes o a Gustave Eiffel lo conoce
casi todo el mundo, pero si fuera Ramón y Cajal qué
me contestaría.
Pues
yo respondería con una pregunta: ¿Y si preguntamos
por Van Eick? A lo mejor nos dicen que es un
futbolista de la época de Cruyff.
Miren, lo realmente
importante es difundir la cultura que encierra ese
trocito de papel dentado llamado sello y resaltar
las maravillas del mundo que vemos reflejadas en
ellos bien sean pinturas, monumentos o personajes,
pero si queremos mermar esta difusión hagámoslo en
todas las vertientes, no caprichosamente y seamos
coherentes.
La difusión de la
cultura no puede encorsetarse debido a unas normas
restringidas, máxime cuando esta restricción es
selectiva y no obedece a un criterio común, ¿sólo es
cultura lo que es Universal? ¿El carácter de
Universal afecta sólo a las obras de arte? ¿Es
objetivo calificar a una persona, monumento u obra
de arte, por ser más o menos conocido en el mundo,
con el carácter de Universal?
La filatelia es una
ventana abierta a la cultura, dice Pepe Ossorio.
¿Vamos a ser los maximofilistas quienes cerremos un
poco la puerta de esa ventana? Por consiguiente, o
se suprime la validez de todos los matasellos para
las obras de arte o se aplica también a los
monumentos y personajes. ¿No les parece bien?
Por eso urge que
nuestro delegado esgrima razones convincentes y haga
ver, o al menos eso esperamos, a los altos cargos
que sepan humildemente reconocer que esta
arbitrariedad de criterios no conviene a nadie.
Ahora pregunto: ¿Querrán reconocerlo?
En cualquier caso
ocurra lo que ocurra siempre nos queda una
alternativa: coleccionar las TM que nos gusten y
exponerlas fuera de concurso o presentarlas y
hacernos muy amigos, muy amigos… del jurado. |
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MODERNOS
SIGNOS DE FRANQUEO
JUAN M.
LAYNEZ RAMÍREZ
(APUNTES DE MAXIMOFILIA Nº 33 – JUN. 2007) |
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Tal como se publica en el BOE de 30 de diciembre de 2006 (resolución
23025 del Ministerio de Fomento), aunque con
anterioridad se hubiese difundido en la revista
que
Correos distribuye entre sus empleados, en teoría
con fecha 1 de enero del presente año ya se podían
solicitar los denominados sellos personalizados
aunque en la práctica, los primeros comenzaron a
entregarse a mediados de febrero. Este asunto ofrece
la facilidad de poder editar un sello con los más
diversos motivos sin tener que pasar por la Comisión
de Programación, quienes además vienen alentando a
usar esta vía una vez comunican la denegación de
sellos a incluir en el programa anual de emisiones.
Según dicta la Orden Ministerial, en teoría la Empresa Estatal Correos y
Telégrafos debe guardar un pliego de cada uno de los
diferentes modelos de sellos personalizados que se
emitan, a efecto de cumplimiento de la obligación de
registro y archivo de todas las emisiones legales de
signos de franqueo en nuestro país.
La personificación de estos sellos implica que
cualquier persona o entidad puede solicitar una
tirada limitada de sellos de correos con el motivo o
ilustración que desee, siempre y cuando respete las
normas mínimas que siguen rigiendo la emisión de
sellos en España, entre las que destaca el hecho de
que no se aceptan imágenes de personas vivas a
excepción del Rey, la Familia Real y alguna persona
de relevancia muy notoria que guarde relación con
España. Tampoco se aceptan imágenes atentatorias
contra la moral, las buenas costumbres, el orden
público, o los derechos fundamentales y las
libertades públicas; no deben exaltar delitos o
suponer discriminaciones, ni constituir publicidad
ilícita.
Los sellos son del tipo adhesivo
fosforescente, impresos en pliegos (tamaño DIN-A4)
de 25 efectos, con formato de 40,9 x 28,8 mm (en
disposición tanto horizontal como vertical) y un
valor de franqueo equivalente a la tarifa nacional
para cartas normalizadas hasta 20 gramos de peso que
desde comienzo de este año pasa a ser de 0,30 Euros,
lo cual vendrá reflejado con la letra “A”. En uno de
sus márgenes se muestra las palabras “España” y
“Correos”.

De momento no se ofrece ni existe la posibilidad de obtener este tipo de
sellos con otro facial como ocurriera desde un
principio con la emisión de Tarjetas del Correo
donde también se podían obtener con la tarifa “B”
para envíos internacionales normalizados hasta 20
gramos, ya que de momento no hay nada dispuesto al
respecto.
Si en un principio estaba previsto que el pedido mínimo fuese de 250
sellos (8 pliegos), la realidad es que de momento se
ha podido solicitar incluso un solo pliego de 25
efectos.
Con este asunto se plantea una nueva
disyuntiva en el coleccionismo de sellos, y sobre
todo en el campo de la maximofilia por diversos
motivos. Desde el punto de vista del simple
coleccionista, será materialmente imposible obtener
todos los sellos emitidos por el correo español, si
bien los principales catálogos y suplementos se
dedicarán sólo y exclusivamente a las tiradas de
ámbito nacional previamente dispuestas por las
autoridades postales, dejando a un margen estas
emisiones que deberán considerarse a todas luces
como privadas.
En cuanto al tema de la maximofilia, resulta evidente que la emisión de
estos sellos “a la carta” facilitan enormemente la
creación de bellas tarjetas máximas de carácter muy
exclusivo; en este sentido facilita mucho la tarea
el hecho de que se puedan emplear los matasellos y
cancelaciones locales.
No obstante, y según se desprende de los
comentarios de jurados expertos en diferentes clases
filatélicas, de momento, y en espera de que se
afiance este tipo de sellos en las diversas
colecciones y sobre todo que sean aceptados por las
autoridades postales y filatélicas, no conviene
abusar mucho de piezas compuesta por sellos
personalizados.
La Federación Española de Sociedades
Filatélicas (FESOFI) ha encargado el estudio de este
nuevo producto filatélico a una Comisión de nueva
creación que ha dado en llamarse de Modernos Signos
de Franqueo, según propuesta de la Junta Directiva
durante reunión mantenida el 11 de marzo de 2007.
Esta nueva comisión retoma el camino emprendido en
su día por la Comisión de Sellos de Valor Variable (SVVs)
los cuales tienden a desaparecer pese al buen
seguimiento que durante los últimos años le venían
dedicando un enorme número de coleccionistas
filatélicos, y de los que como se ha podido ver en
anteriores números de este boletín “Apuntes de
Maximofilia” nos han dado pie para crear numerosas
tarjetas máximas. El presidente de esta nueva
Comisión seguirá siendo D. Luis Vigil-Escalera
Quintanal.
Lo que sin lugar a dudas no va a ayudar
en lo más mínimo ni al filatélico en general, ni a
los maximofilistas va a ser la paulatina supresión
de estampillas en las oficinas de correo, ya que
están siendo sustituidas por canceladores con la
leyenda “Franqueo Pagado en Oficina”.
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